Algunas universidades estadounidenses están pidiendo a sus alumnos que realizan cursos de estudios en Israel que regresen al país norteamericano debido a la guerra.
«Por un lado, queremos que los estudiantes conozcan las dimensiones del conflicto», dijo Yehuda Lukacs, director del Centro para la Educación Global en la Universidad George Mason en Virginia, «pero es demasiado porque se puso en duda su seguridad y protección».
No es la primera vez que las universidades retiran a sus estudiantes de programas en el extranjero – al menos temporalmente – debido a un conflicto. Hace poco, la Universidad de Massachusetts en Amherst suspendió programas en Siria y la Universidad St. Lawrence en Nueva York canceló su programa de otoño en Kenia citando una advertencia del Departamento de Estado sobre viajar a ese país.
Pero las estrechas relaciones de Estados Unidos con Israel, junto con la distancia que separa a muchos de los programas de las zonas centrales de conflicto, ocasionaron que no existan criterios comunes entre las instituciones educativas.
Suhaib Khan, directivo de la Universidad George Mason que trabajó en Ramallah, Cisjordania, en un programa que ayuda a promover negocios palestinos, dijo que estaba «increíblemente decepcionado» por haber sido obligado a regresar prematuramente.


