El escritor Gustavo Perednik dialogó con VIS A VIS sobre la presentación de su nuevo libro llamado «Desde el Juicio a Eichmann» que se realizará en el Museo del Holocausto el próximo 30 de julio a las 19 horas. Además, comentó cómo se vive la situación de los bombardeos en Israel, y sobre el vigésimo aniversario del atentado a la AMIA.
–¿Cómo surgió la idea de tu nuevo libro?
– La Universidad ORT de Uruguay organiza anualmente seminarios de capacitación sobre el Holocausto para docentes uruguayos que no pertenecen a la Red judía. En ese marco yo siempre doy conferencias y en una oportunidad creímos que valía la pena trasladar a un libro lo que iba surgiendo en estas conferencias.
– ¿La banalización de la Shoá es una problemática actual?
– La problemática de hoy en día es la banalización en general, y esta extrema relativización de todo producto de los llamados pos modernos que todo el tiempo re construyen los mensajes y todo se transforma en opinión. En ese contexto el Holocausto pasa a ser relativo y no tener verdadero significado, y todo pasa a ser una mediocridad cuando no hay nada especial, más allá de los que lo banalizan deliberadamente, ese fenómeno ya era conocido.
–Cuando el lector termine de leer su libro ¿Qué sentís que le puede aportar?
– Creo que se va a sorprender mucho aún aquellos bien intencionados que describen el Holocausto como algo muy especial de la historia se basan en las cifras, pero no es solo una cuestión cuantitativa la singularidad del evento pasa más por el hecho de cómo los mataban y que les hacían antes de matarlo. Por eso el que no conoce el tema va a salir bastante sorprendido, y además se va a dar cuenta que es algo que nos afecta a todos. El sadismo cuando empieza a ser ideologizado no puede ser aceptado como opinión. El nazismo fue una especie de sadismo que se “justificaba ideológicamente” y ahí uno empieza a darse cuenta de cuan grave puede ser ese fenómeno en cualquier sociedad.
–¿Cómo se está viviendo en Israel la situación de los bombardeos de Hamás?
– Estamos defendiéndonos de la manera más humana posible. El Ejército de Israel es uno de los más sensibles al dolor de sus propios enemigos, por eso hace evacuar las casas desde donde se envían los morteros hacía Israel, y además se está desnudando lo que es Hamás que lanza permanentemente cohetes contra la población civil y que utiliza a su propia población como escudos para continuar con su accionar terrorista. Sí bien hay cierta prensa que siempre quiere presentar a Israel como el malo de la película, y lo hace en esta ocasión, pero es mucho menos por que Hamás está siendo reconocido como ente sangriento y está bastante aislado, lo que de por sí es bastante alentador. Tengo un hijo movilizado como reservista así que estamos con el corazón en la mano pendiente de lo que ocurre cada día, pero al mismo tiempo con la seguridad de que estamos en buenas manos.
–¿El ciudadano israelí vive con miedo?
– En términos generales no, y en el marco en el que yo me muevo menos. La gente tiene en claro que tiene que protegerse, pero en general se ve que las bajas israelíes son muy pocas y esto es porque el Estado dedicado a pleno en la defensa de su población.
-¿Qué significado tiene el vigésimo aniversario del ataque a la mutual judía?
– Es parte de la guerra que el islamismo le ha declarado a occidente y que en Argentina tuvo una de sus primeras manifestaciones cuando destruyeron primero la Embajada de Israel y luego la AMIA. Estamos frente a una agresión a la civilización que esta perpetrada por el islamismo y no por el Islam. No todos los musulmanes son terroristas, pero sí todos los terroristas son musulmanes porque es la minoría que opta por islamismo y que quiere imponer el Islam en toda la tierra, y tienen en Irán la punta de lanza. Lamentablemente la Argentina ha perdido muchísimos años desde el atentado, primero con una buena época de encubrimiento y después con el tratar de acercarse a Irán que ya puede llevar esto a su absurdo.
–¿Qué recuerdos tiene del 18 de julio de 1994?
– Yo estaba en Israel y recuerdo que estaba con mi familia reunido, y repentinamente irrumpieron en la televisión las imágenes y empezamos a temblar porque parecía una película de terror. Al poco tiempo que fui a la Argentina ya pude ponerme en contacto con la realidad directa, y son una serie de sensaciones de tristeza, impotencia, bronca y deseos de Justicia que se me mezclaron todo el tiempo, y que en algún momento me impulsaron a escribir el libro gracias a mi amistad con el fiscal Nisman
-¿Cómo trata la prensa israelí el atentado a la AMIA?
– Los medios israelíes todavía no hablaron del tema, pero estoy seguro que cuando se cumpla el aniversario sí lo va a mencionar. Pero en Israel hay una comunidad de hispano parlante, la mayoría de los cuales son argentinos, y ahí si se está hablando permanentemente, ya hay actos y conmemoraciones por doquier. Esto no pasa inadvertido para el israelí promedio, pero no es el centro de las noticias para Israel dado la guerra que está llevando a cabo contra Hamás


