El primer ministro de Israel, Binyamin Netanyahu, mantuvo un conversación con el padre de Muhammad Abu Khdeir, el adolescente palestino de 16 años que fue muerto tras ser quemado vivo y luego hallado sin vida en un bosque de los alrededores de Jerusalem.
Netanyahu le expresó su «indignación» y la de «los ciudadanos de Israel por el reprensible asesinato de su hijo».
«Hemos actuado con inmediatez para detener a los asesinos. Los llevaremos a la justicia y le haremos caer todo el peso de la ley. Denunciamos todo comportamiento brutal; el asesinato de su hijo es aborrecible y no puede ser tolerado por ningún ser humano», reconoció el primer ministro de Israel, luego que tres sospechosos (de los seis detenidos) confesaran el crimen.


