En Nueva York, un conductor de taxi fue suspendido por llevar un brazalete nazi mientras manejaba y se defendió, afirmando que tiene derecho a mostrar sus creencias nacionalsocialistas.
Su nombre es Gabriel Díaz y tiene 26 años. «Soy nacional-socialista, lo que ustedes llaman un nazi», fue una de las frases del conductor de taxi.

«Yo no odio a los judíos. Soy crítico con ellos. Eso no quiere decir que soy antisemita. Eso no me convierte en un enemigo», dijo. Pero cuando se le preguntó si sabía que 6 millones de judíos fueron exterminados por los nazis, Díaz se negó a comentar y dijo que él cree que «nos han dicho mentiras sobre Hitler toda nuestra vida».


