Los israelíes ven a Mansour y otros palestinos que asesinaron como terroristas que deben estar en la cárcel.
Itzik, hermano del israelí asesinado, dijo que los presos liberados son capaces de reconstruir sus vidas, mientras que las familias de sus víctimas sufren. «Seguimos sin mi hermano», dijo. «Sólo hemos perdido, sólo mi hermano ha perdido». La esposa del fallecido estaba embarazada en ese momento de su hija Tehila, quein hoy tiene 20 años.
Mansour tenía 16 años y ayudó a otros tres palestinos a apuñalar a un hombre israelí hasta matarlo. Fue condenado a 22 años de prisión, por ser cómplice en el asesinato de Haim Mizrahi, de 30 años de edad, y se le concedió la libertad anticipada el año pasado, junto con decenas de otros presos, en un acuerdo mediado por Estados Unidos.


