La calle es el muestrario de todo lo que sucede en un país, una ciudad, un pueblo, un barrio. Las paredes son el reflejo de la oferta comercial, artística y política. El afiche como medio de propaganda se impuso e y de manera subliminal lo que en ellos está expuesto, escrito, dibujado, fotografiado queda en la mente. Lo visto es consumido, comentado, informado y amigable al ojo. Este medio publicitario fue muy importante para las guerras que ofrecían la salvación de un partido tanto para votarlo como para sumar jóvenes a sus filas para luchar.
La propaganda antisemita durante el nazismo fue un vector más que acentuó el desprecio de con imágenes del judío avaro y dueño de la banca. Las caricaturas fueron un instrumento de propaganda para ridiculizarlos y estigmatizarlos. El afiche fue un arma poderosa discriminatoria que coadyuvó a campañas y razzias antisemitas.
Otra temática fichera fue también la invitación a las mujeres a participar en el desarrollo industrial y sumadas a las tropas para luchar por la patria alemana y la comunista. La fórmula era los hombres en el frente y las mujeres reemplazándolos en sus puestos.
Las imágenes de los líderes despertaban emociones y adhesiones.
Las paredes fueron lo la televisión de ayer e internet de hoy. Se han publicado libros con sus colecciones que despiertan melancolía ya que son parte de la historia de cada uno.
Por el contrario al afiche que es dibujo o foto los grafitis son forma de expresión artística también en espacios públicos usando pintura en aerosol o marcadores.
La calle es camino de comunicación que ofrece el muestrario de la sociedad en donde se tiene a mano lo bueno y lo malo desde dar una moneda a quién lo necesita a consumir droga.
Desde el 7/10 la calle ha sido un muro de afiches de fotos de los rehenes que ante el público despertó indiferencia, dolor y repudio. El congelamiento ante la tolerancia como forma de convivencia se derritió con el ataque terrorista al sur de Israel. 250 cautivos fueron secuestrados y el mundo calló. Parecería ser que eso le pasó a Israel por ser Israel y dejar a los palestinos desamparados, sin tierra…porque para el mundo los sufrientes fueron ellos, los judíos tienen un país, un ejército…
Las falacias son argumentos utilizados intencionalmente para manipular o persuadir y Hamás se encargó de difundirlo y el mundo le creyó y le sigue creyendo cuando es el asesino de su pueblo.
Noticias al día sobre antisemitismo. Por Martha Wolff
Los afiches de los secuestrados sirvieron para que los ignorantes, los antisemitas, los vagos, los jóvenes, los desocupados, los perversos, los aburridos y toda gama de gente que circula los atacaran rompiéndolos, haciendo dibujos burlones, convirtiendo en girones las imágenes para condenarlos porque se trata de judíos que estaban en la fiesta Nova. Los no judíos también recibieron los bautismos de odio.
A nivel universal a los afiches los atacaron. Matar dos veces es como más efectivo no vaya a ser que con solo mirarlos se transmita el deseo de ser liberados. A medida que murieron asesinados directamente o indirectamente por hambre, sufriendo torturas, presiones psicológicas el ensañamiento con ellos fue directamente proporcional al repudio hacia el judío.
Las calles del mundo se plagaron de restos de papeles de afiche recordando a los rehenes. Son esos papeles basura que cuando llueve tapan alcantarillas y dejan las aceras como si hubiera pasado una guerra.
No hace falta hablar de la ONU de UNWRA, de LA CRUZ ROJA y demás organismos internacionales para conocer el rechazo mundial hacia el judío. Basta con recorrer las calles del mundo y comprobar que los afiches hablan de gente sufriente bárbaramente tratados, condenados. Los afiches del 7/10 denuncian…
Por Martha Wolff.

