Los gustos hay que dárselos en vida: un empresario israelí pagó la friolera de 3,15 millones de dólares por una tarjeta coleccionable deportiva del legendario astro del básquet Kobe Bryant, una cifra que, explicó, está justificada por las rarezas de impresión de la figurita.
El nuevo feliz poseedor de la tarjeta es Leore Avidar, quien algo sabe del tema: es el CEO de Alt, una plataforma dedicada, precisamente, al coleccionismo de las famosas trading cards estadounidenses, a menudo territorio de hallazgos millonarios.
La tarjeta, una Metal Universe Precious Metal Gems Green de Bryant de 1997, es considerada una de las piezas más raras del coleccionismo deportivo estadounidense.
El elevado precio se explica por el estatus casi mítico de las llamadas PMG verdes (Precious Metal Gems). En esta serie, la numeración no era puramente simbólica: las tarjetas del mismo jugador se dividían en dos versiones, las rojas (del 11 al 100) y las verdes (del 1 al 10), siendo estas últimas mucho más raras y codiciadas.
La «mejor tarjeta» de Kobe
En el caso de esta card de Kobe —quien jugó toda su carrera en Los Angeles Lakers, obteniendo cinco campeonatos, y perdió la vida en un accidente de helicóptero en el 2020 que conmocionó al mundo—, de ese tiraje verde inicial solo existen diez ejemplares. Y, de ellos, solamente tres fueron evaluados por Professional Sports Authenticator (PSA), la empresa de gradación más reconocida del sector.
Esta tarjeta de Kobe Bryant en particular recibió una calificación PSA 5, y solo otra de las evaluadas obtuvo una puntuación superior, señaló el portal de la cadena deportiva ESPN al comentar la venta. Avidar, sin embargo, tiene otra opinión: «Diría que esta es la mejor tarjeta de Kobe Bryant que existe», afirmó.
«Solo se fabricaron diez, brilla y es el primer año de las tarjetas PMG de básquetbol, que cuentan con una base de coleccionistas», dijo el israelí. «Llevo tiempo intentando conseguir una, siempre me fascinaron», confesó.
A mediados del 2021, Alt adquirió una participación del 51 por ciento en una tarjeta única (one-of-one) de Stephen Curry, con autógrafo en la propia pieza (on-card autograph), correspondiente a su carta Logoman de novato del 2009 de la serie Playoff National Treasures, que según los reportes estaba valuada en 5,9 millones de dólares.
ESPN recordó que Alt compró el 49 por ciento restante a principios del 2022, lo que elevó la inversión total a 6,684 millones de dólares. Hasta ese momento, el récord absoluto para una tarjeta de básquet era de 5,2 millones de dólares, pagados por una rara carta rookie de LeBron James.
Una plataforma para activos alternativos
La empresa del israelí no se presenta como un simple espacio para coleccionistas, sino como una «infraestructura financiera para activos alternativos», comenzando con las tarjetas deportivas. «Combinamos datos de precios, custodia, un mercado y préstamos en una sola plataforma», aseguran.
Un reporte de Market Decipher, divulgado en enero del 2025, apuntó que, «impulsado por el creciente interés en la nostalgia y la transición hacia el comercio digital» online, se proyecta que la industria de las tarjetas coleccionables alcance los 21.000 millones de dólares para el 2034.
La tarjeta deportiva más cara de la historia es, hasta ahora, la Exquisite Kobe/Jordan Dual Logoman 1/1 del 2007, vendida en enero de este 2026 por 12,93 millones de dólares. Esa pieza única, que contiene autógrafos de Bryant y Michael Jordan, superó el récord previo de 12,6 millones de dólares establecido por la icónica tarjeta de béisbol de Mickey Mantle de 1952.
También se factura con Pelé, Leo Messi, Maradona… y hasta Lamine Yamal
Aunque no llega a los volúmenes millonarios sostenidos del mercado estadounidense de las trading cards, los cromos o figuritas del fútbol iberoamericano también marcan récords en el coleccionismo global. El caso más reciente es el de Lionel Messi, cuya tarjeta de novato 2004-05 Panini Mega Cracks #71 se vendió en septiembre del 2025 por 1,5 millones de dólares en una transacción privada gestionada por Fanatics Collect.
El precio de la figu del crack argentino se explica por su extrema rareza: solo existen 20 ejemplares con calificación «Gem Mint 10» otorgada por PSA, el máximo estado de conservación.
En la lista también aparece Pelé, cuya figurita de la colección 1958 Alifabolaget #635 alcanzó los 1,33 millones de dólares en el 2022, en una venta de una unidad en estado casi perfecto (PSA 9), considerada especialmente codiciada por tratarse de su debut mundialista con apenas 17 años.
Más atrás figura Diego Maradona, cuya primera figurita Panini de 1980 llegó a los 555.960 dólares en una subasta de Goldin Auctions en el 2021. Y el mercado sigue activo: en marzo de este 2026, un cromo del joven Lamine Yamal se vendió por 395.500 dólares, un nuevo récord para un jugador de su generación.
Fuente: Israel Económico.

