Un episodio de antisemitismo se registró este fin de semana en la sede Pilar de Hebraica, cuando un grupo de jóvenes del equipo sub 12 de Barracas Central que asistieron a disputar un partido de futsal increpó a un niño al grito de “¡Hitler, Hitler, Hitler!”.
Según denunció la madre del menor, su hijo había ido al predio únicamente a retirar una camiseta y no participaba de la jornada deportiva. Al salir, tres chicos de unos 12 años lo vieron y comenzaron a hostigarlo con ese cántico, que repitieron en dos oportunidades.
🚨Triste situación se vivió hoy en sede Pilar del club Hebraica cuando chicos de unos 12 años jugadores de futsal de @barracascentral increparon a un menor gritándole jocosamente «Hitler, Hitler». El deporte debe educar y hermanar. Llamado de atención a autoridades de Barracas !
— NICO SINGER (@NicolasSinger) April 26, 2026
“Se dio vuelta y en la cara le volvieron a gritar. Él se va porque dijo: ‘Eran tres contra uno, no me voy a poner a hacer nada’. Yo siempre lo que le digo es que primero está su integridad”, afirmó Romina Markdorf en diálogo con Radio Mitre.
Hasta el momento, desde Barracas Central no emitieron un comunicado ni se pronunciaron públicamente sobre los hechos. Sin embargo, Markdorf expresó que Hebraica ya está en contacto con el club situado en el barrio porteño homónimo. “Queremos que se eduque a estos chicos (que ya están identificados por las cámaras), que sepan qué están diciendo: que si juegan con un club de la colectividad y consideran que lo que dicen es así, entonces que no jueguen más”, sentenció.
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De acuerdo con su testimonio, el plantel visitante había recibido una advertencia previa por parte de un responsable del club, que les pidió evitar conductas inapropiadas durante la visita. Aun así, el episodio se produjo fuera del contexto del partido.
“Los chicos le gritaron impunemente a mi hijo. Ni siquiera fue por la calentura de un partido, que igual es injustificable. Le gritaron porque sí y de visitante. Ante esto uno queda como en shock”, lamentó la madre.
Y, para cerrar, reflexionó: “A mí lo único que me parece es que, hoy por hoy, ser antisemita no puede ser gratuito y tampoco está buena la naturalización del antisemitismo. Dentro de los mismos judíos muchos mensajes que me llegaron fueron ‘bueno, esto pasa todos los días’. No, alcemos la voz».
Vía La Nación

