
La guerra en Irán dejó otra bomba geopolítica: para enfrentar los ataques de represalia del régimen de Irán, Israel envió a los Emiratos Árabes Unidos (EAU) una de sus baterías interceptoras Cúpula de Hierro, junto a un nutrido grupo de operadores del célebre dispositivo, reportó Israel Económico
Así lo reveló el portal Axios, en base a consultas con dos funcionarios israelíes y uno de Estados Unidos, quienes confirmaron así la cada vez más estrecha relación entre el gobierno de Jerusalén y la nación árabe del Golfo.
Con el despliegue del Iron Dome, o Kipat Barzel, en hebreo, la «cooperación militar, de seguridad y de inteligencia entre Israel y los Emiratos Árabes Unidos alcanzó niveles sin precedentes durante la guerra» que estalló contra Irán en febrero último, apuntó Axios.
Esa cooperación no deja de profundizarse desde la firma, en el 2020, de los Acuerdos de Abraham, el marco diplomático que trajo la normalización de las relaciones de Israel con los EAU, Bahrein y Marruecos. Pero la conexión se puso realmente a prueba cuando los misiles iraníes empezaron a caer sobre los emiratos.
Según Axios, el traslado de la batería interceptora se acordó durante una comunicación telefónica entre el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, y el presidente de los EAU, Mohammed bin Zayed.
Un éxito, también en los EAU
Ante la imposibilidad de sobreponerse a la abrumadora superioridad militar de Israel y de Estados Unidos, el régimen de Teherán eligió bloquear el estrecho de Ormuz y bombardear sitios de importancia militar y económica en países vecinos con buenas relaciones con el Pentágono, incluyendo los EAU, Bahrein, Oman y Arabia Saudita.
Esta «exportación» de emergencia representó la primera vez que Israel envió una batería Cúpula de Hierro a otro país, y los EAU fueron el primer país fuera de Estados Unidos en el que se utilizó el sistema. Según le dijo a Axios una de las fuentes israelíes, el sistema interceptó «decenas de misiles iraníes».
Además, continuó el reporte, la Fuerza Aérea israelí atacó numerosos blancos en el sur de Irán para «destruir misiles de corto alcance» en condiciones de golpear los EAU «y otros países del Golfo».

