
«Es difícil poder poner en palabras las sensaciones y emociones que se viven en una Macabeada, pero lo resumiría en una frase: Cuando volves a casa, sentís que te llevas un pedacito de Israel en la valija y ese pedacito te recuerda todos los días, que tenés que volver. Y volver, y volver a volver…
Mientras está disputando la Macabeada Mundial en Israel, a los 39 años (igual que Messi, quien está jugando su sexto mundial) el referente del fútbol macabeo argentino, Ariel Salomón, pone en palabras en una entrevista exclusiva con Vis á Vis lo que significa para él volver a vestir la camiseta de la Selección Open en Israel, demostrando que la pasión, el compromiso y el sentido de pertenencia no tienen fecha de vencimiento. Ariel ya es leyenda del deporte de la comunidad judía argentina y siempre lo vamos a ver en Israel cada cuatro años o cada fin de semana en los partidos de su club, Mi Refugio. Es de esos indispensables en cada plantel, como jugador y como persona.
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Ariel, ya sos un nombre histórico del fútbol macabeo argentino. ¿Qué se siente volver a vestir la camiseta de Argentina en una nueva Macabeada?
Volver a vivir una Macabeada es una sensación espectacular. Poder estar en una Macabeada tan especial como esta, no tiene precio. Como hable con amigos y familia, hay que estar en donde se debe estar en el momento en el que hay que estar.
Y eso es lo que estoy haciendo. La competencia deportiva es una hermosa excusa para poder decir presente en este momento tan particular.
Vestir la celeste y blanca y representar a mi país, mi institución (Mi Refugio), mis amigos y mi familia es especial, emociona y conlleva un sentido de responsabilidad muy grande, tan grande como la felicidad que genera.

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Tenés 39 años y seguís compitiendo en la categoría Open, la de mayor exigencia. ¿Cuál es el secreto para mantenerse vigente?
Honestamente, no estaba dentro de mis planes. En septiembre del 2025 me opere de ligamentos cruzados y tome la dura decisión de bajarme del plantel de Mas 35 al entender que no iba a llegar con la recuperación y era injusto quitarle a un tercero la posibilidad de vivir un proceso tan lindo como lo es un proceso macabeo.
Hace un mes y medio, Gaston Firszt (Gato), el DT de Open, me llamo comentándome que se había bajado un jugador y me invitaba a participar. No lo dude. Tuve 30 días de entrenamiento (mucho doble turno), cuidados en la alimentación estrictos, y acá estamos. Yo siempre intente mantener un orden y una conducta, pero estos 30 días han sido extraordinarios. No hay secretos, se trata de constancia, disciplina y esfuerzo, como todo en la vida.
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Ya fuiste campeón en esta categoría. ¿Cómo se compara este equipo con aquel que levantó el título o con otros que hayas integrado? ¿Encontrás similitudes?
Creo que hay una similitud muy grande. No hay una figura descollante, un Messi que gana partidos solos. Para lograr objetivos es necesario trabajar en equipo. Lo fue en 2009 y lo será en 2026.
Creo que hoy, el futbol es mucho más físico que antes, y los chicos vienen mucho mas preparados y con otro tipo de roce a jugar una macabeada.

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¿Qué representa para vos jugar una Macabeada en Israel?
Jugar una Macabeada en Israel, a nivel deportivo es la máxima aspiración que puedo tener. En el plano sentimental, representa “hacer judaísmo”, estar, participar. Yo creo que practicar una religión puede tener varias aristas, y sin lugar a duda, decir presente en este tipo de eventos genera lazos, tiende puentes, une, y hace mas comunidad.
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Estas Macabeadas llegan en un contexto muy especial para Israel y para el pueblo judío. ¿Cómo vivieron ustedes el regreso al país después de todo lo ocurrido desde el 7 de octubre?
Fue algo muy emocionante. Ya entrar a Ben Gurion (semi vacío de aviones), genera una sensación rara. Pero indudablemente la sensación es que estamos donde tenemos que estar y cuando debemos estar. Anajnu po.
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¿Hubo algún momento de estos días que te haya emocionado especialmente? ¿La ceremonia inaugural, un partido, una visita, una conversación?
El 06/07/2026 nos visitó en el Hotel Rony, un Jaial que fue herido en una misión en el Líbano. Es un chico chileno de 23 años que fue atendido por mi hermana, Daiu, en el hospital Shiva (Tel Hashomer), durante su recuperación.
Nos compartió su experiencia y reflexionamos acerca de la unidad, del trabajo en equipo, y de lo importante que es seguir para adelante a pesar de las adversidades.
Fue una experiencia enriquecedora.
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Hoy sos uno de los referentes del plantel. ¿Sentís la responsabilidad de transmitirles a los más jóvenes lo que significa representar a la comunidad judía argentina?
Creo que es claramente el objetivo mas importante que me tracé cuando decidí aceptar la invitación de Gaston. No solo en este plantel, sino en todos los planteles que he integrado junto con grandes personas como Eze Rubin, Eitan Silberstein, Nico Golbderg, Gustavo Umansky, Emi Feler y Nico Jabbaz, siempre nos preocupamos por dejar un legado, e inculcar en los planteles la importancia de mantener viva la llama.
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¿Qué tiene esta camiseta argentina y de FACCMA que hace que tantos jugadores quieran volver una y otra vez a defenderla?
Tiene sentido de pertenencia. Representar a LOS TUYOS, no tiene precio.
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¿Que consejo le das o le darías a tus hijos con respecto a vivir lo que vos venís viviendo desde hace casi 25 años siendo deportista macabeo?
En primera instancia, que los logros deportivos, y en la vida en general son muy difíciles de conseguir a través del individualismo. Se trabaja en equipo.
Como segundo punto importante, les diría que para lograr cosas en la vida, hay que esforzarse. Y cuando uno se esfuerza el sabor dulce del logro vale doble.
Tercero y último, hay que ser una persona de bien. Dentro y fuera de la cancha. Ser honesto, humilde, laburador, respetuoso con el otro.
Yo creo que siguiendo esos valores les va a ir bien en sus vidas.

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Después de tantos años en el deporte macabeo, ¿qué cambió en Ariel Salomón como jugador y qué cambió como persona?
Hoy, soy un tipo mas sereno, mas reflexivo, menos calentón. Creo que entendí que esto se trata de pasarla bien, competir y disfrutar. Sigo siendo igual de competitivo, pero entendiendo que perder es un resultado posible.
Intento dedicarle a cada momento el tiempo que se merece. Disfrutar de mis hijos, de mis amigos y de mi familia.
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Si tuvieras que explicarle a alguien que nunca participó de una Macabeada por qué vale la pena vivir esta experiencia, ¿qué le dirías?
Recuerdo en la macabeada 2013 que nos toco a los referentes del plantel esta “difícil misión”. ¿Como explicar algo que solo se siente?
Creo que es difícil poder poner en palabras las sensaciones y emociones que se viven en una Macabeada, pero lo resumiría en una frase: Cuando volves a casa, sentís que te llevas un pedacito de Israel en la valija y ese pedacito te recuerda todos los días, que tenes que volver. Y volver, y volver a volver.

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¿Seguís soñando con otro título u hoy disfrutas más del camino que del resultado?
Disfruto mucho el camino. Pero por supuesto que quiero otro título. No para mí, sino para regalárselos a Tomer e Ilan, mis dos hijos.
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Cuando dentro de algunos años mires hacia atrás, ¿con qué imagen y personas te gustaría recordar en tu camino macabeo?
Que lindo, porque la verdad es que tengo millones de recuerdos hermosos.
Puede ser una lista larga. El primero seria Gustavo Szpigiel, quien me adentró en este camino hermoso que es la macabeada. Se animo a llevar a un chico de Mi Refugio en 2003 a Chile. Junto con él estaba León (Sznajderowski) como delegado. Hace pocos días tuve la hermosa sorpresa de cruzármelo en el vestuario en el partido del debut vs Mexico.
No puedo dejar de mencionar a Marce Katz, que es como un segundo padre para mí. Además de que nos sacó campeones en 2009 con sus locuras, lo admiro por su constancia, su perseverancia y por sus ganas de siempre estar y sumar.
La «bruja» (Osvaldo) Grimberg, es otras de las personas que marco mi recorrido en el futbol macabeo. A los 13 años me hizo debutar en primera de Mi Refugio (previo consentimiento de mis padres) y luego me dirigió en la Macabeada 2011 en Brasil.
Por último, el cuerpo técnico completo de la Macabeada 2022, Pipi Beker, Eze Feler y Martin Bujan. He vivido con ellos una de las mejores experiencias macabeas. Me enseñaron a ver y valorar el futbol desde otro lugar. Con espíritu muy macabeo, y me hicieron entender y aceptar la transición de jugar en open a jugar en mas 35.

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Para terminar: ¿qué significa para vos representar a la Argentina y a la comunidad judía en una sola camiseta?
Es el mix perfecto porque combina identidad y sentido pertenencia.

Grande mi sobrino!!!
Una vida entera dedicada al deporte,el compromiso y la amistad dentro y fuera de la cancha