El ex Secretario de Deportes de Hebraica y actual Secreario del Departamento de Activos, Rodolfo Paley dialogó en exclusiva con la CADENA JUDÍA DE INFORMACIÓN VIS A VIS
En aquel 18 de julio de 1994, día del atentado a la AMIA, fue uno de los rescatistas espontáneos que ayudó en las primeras horas del ataque para sacar gente de los escombros y ayudar a las que se encontraban ensangrentadas . Un testimonio desgarrador de este dirigente comunitario que vivió el dolor en carne propia en el mismo lugar donde sucedió
– ¿Qué recuerdos les viene a la mente del día del ataque a la mutual judía?
– Son recuerdos, son sentimientos, son angustias. Ahora mismo recuerdo y ya me emocionó de sólo pensarlo, como me pasa todos los años, cuando se acerca está fecha. Producto de que realmente lo que viví ese día fue tremendo, así que uno tiene que recordarlo; tal cuál lo decimos los judíos, para que no se vuelva a repetir nunca más. Es muy triste y angustioso.
– ¿Cómo llega a ser rescatista en las primeras horas del atentado terrorista?
– Yo en ese momento tenía una oficina, «Organización Grupal», en Tucumán 2190. Exactamente a 50 metros de la puerta trasera de AMIA y a una cuadra y media, de la puerta principal. De hecho, yo trabajo con todo el equipo de profesionales de educación física, por mi actividad, y cuando escuchamos la explosión estábamos todos haciendo una evaluación de lo acontecido el fin de semana anterior, y de repente, aparecimos todos tirados en el piso por la onda expansiva con los vidrios cayéndose, que no sabíamos si era lluvia, tormenta, piedras, y eran vidrios. Quedamos hasta shockeados por qué no entendíamos qué había sucedido, nos llevó un par de minutos darnos cuenta que había pasado. Pensábamos que se había volado alguna caldera en un edificio, pero lo que menos suponíamos era que fue un ataque terrorista.
– Cuando lograron recuperarse de lo aturdido que estaban ¿Qué hicieron?
– Cuando bajamos a la puerta a ver que había sucedido y ahí nos enteramos por los gritos de los porteros que corrían por la zona. Con todo el equipo fuimos a la puerta principal de la AMIA, ahí nos sorprendimos de la situación, y empezamos a ayudar a toda la gente que veíamos. Ayudar a sacar cuerpos a llevar gente hasta la ambulancia, toda ensangrentada. En frente de la mutual había una imprenta que trabajaba para nosotros en la empresa, y lamentablemente, una de las empleadas estaba en la puerta tirada toda ensangrentada por qué estaba llegando de trabajar. Fue muy difícil en ese momento, y también estoy seguro, que fue mucha imprudencia de parte nuestra por qué no teníamos guantes y sacábamos a la gente debajo de los escombros. Me llevó muchas sesiones de terapia poder resolverlo, pero aún hoy, cada vez que estamos próximos a está fecha no encuentro palabras ni respuestas. Pasaron 21 años y seguimos sin respuestas, esto me angustia mucho más, por qué por lo menos decir hay una respuesta legal a este ataque. A mi lo que me importa es cómo ayudamos a las 85 familias que hoy no tienen a sus seres queridos. Por eso, hay que seguir peleando para que en algún momento haya una respuesta a está situación.
– Desde su rol de dirigente comunitario ¿Qué intento hacer?
– Desde Hebraica, con todo un equipo de profesionales, dábamos asistencia y charlas a las familias que obviamente tenían seres queridos desaparecidos. Unos cuantos días, hasta que pudo finalizar la búsqueda bajo los escombros encontrando a todos los cuerpos. Fue complicado por qué pasaban dos o tres días hasta que se encontraba un cuerpo, pero para un familiar es un siglo. Yo el día del atentado me fui a las 21:30 por qué nos hecho la policía, ya que se empezaba a acercar gente especializada para profundizar la búsqueda. En ese momento, les dijimos que nosotros eramos profesores de educación, ahí nos dejaron ayudarlos. De hecho, finalizado el asunto se acercó el Jefe de Policía a agradecernos la ayuda brindada.
– Por último, ¿Por qué en Argentina no hay Justicia?
– En Argentina, lamentablemente, ojalá me tenga que arrepentir de lo que digo. Pero me parece que todas las cosas se negocian antes, se planifican. La respuesta es por qué no se profundizo, por qué pasaron tantos años. Las respuestas están claras por qué , inclusive, los presuntos responsables están señalados, pero el tema, es quién toma la decisión de resolverlo, ya que nadie quiere jugarse con está situación. Yo estoy convencido de que esto fue un negociado para compensar alguna que otra cosa y se le permitió a los iraníes llevar a cabo estos hechos. Me gustaría que alguien me demuestre que estoy equivocado, ojalá, tenga que pedir perdón por lo que digo.Tengo un amigo, Jorge Lew, murió su hijo y su mujer, tengo otros amigos que murió el marido. Gente de toda la vida. Yo cada vez que habló con ellos me pongo a llorar, y mira los años que pasaron y seguimos llorando. Por eso necesitamos que haya una respuesta,para ver si por lo menos, podemos vivir sin estar llorando. Yo se que esto no se olvida jamás, pero necesitamos que haya una respuesta clara.

