Los investigadores de la Universidad de Haifa, que publicaron las estadísticas sobre el impacto de la polución en los niños de la zona de Haifa, defendieron sus conclusiones bajo el telón de fondo de la intensa conmoción pública generada por el estudio.
“Tras la publicación de réplicas anónimas en los medios de comunicación, el equipo quiere aclarar que defiende el estudio y su metodología”, apuntaron en un comunicado los investigadores.
“[El estudio] fue aprobado por adelantado por un comité profesional que contó con representantes de los Ministerios de Salud y Protección del Medio Ambiente”.
Las “réplicas anónimas” aparentemente se referían a ataques velados del Ministerio de Salud sobre la metodología del estudio.
Los investigadores reiteraron que las conclusiones serán enviadas para una revisión profesional en marzo.
Una sesión tormentosa tuvo lugar en el Consejo Municipal de la ciudad de Haifa, que inmediatamente devino en gritos y recriminaciones.
El ministro de Salud, Yakov Litzman, participó en la reunión que había sido convocada especialmente para discutir las potenciales ramificaciones que sugiere el estudio, incluyendo el temor de que la intensa contaminación está dañando a los recién nacidos de esa zona.
Litzman dijo que en el encuentro que su ministerio no había autorizado el estudio. “El estudio necesita ser aprobado por las autoridades relevantes, es decir los Ministerios de Salud y Medio Ambiente”, expresó.
Numerosos gritos irrumpieron la sala contra Litzman y el ministro de Medio Ambiente, Avi Gabbay. Un concejal de la ciudad manifestó: “ministro Gabbay, usted tiene aquí una bomba nuclear, una bomba química, en la bahía. Este el minuto noventa”.
Mientras tanto, habitantes de la ciudad y sus niños protestaron frente al edificio, donde tenía lugar el encuentro, contra el ministro de Salud y el intendente de Haifa por no revelar los resultados de la investigación.
La Knéset (Parlamento) debatirá una propuesta del Campo Sionista para crear una comisión parlamentaria que examine la situación en la bahía de Haifa.
«El público de la ciudad tiene derecho a saber sobre el destino de sus hijos y si el Estado de Israel está permitiendo que su salud sea puesta en peligro. Un comité de investigación parlamentaria es un paso esencial para examinar el daño que se ha causado y para detenerlo, o al menos reducirlo», dijo la diputada Merav Michaeli del Campo Sionista.
Fuente: Aurora

