La Casa Blanca anunció que se opone a la propuesta de la Cámara de Representantes del Congreso de asignar 600 millones de dólares para la financiación del arsenal de misiles para la defensa de Israel para el año 2017.
El gobierno de Obama detalló a sus objeciones a la propuesta, que incluye un aumento de 455 millones de dólares sobre lo que la Casa Blanca había presupuestado originalmente, en una carta al Congreso.
En la carta redactada por la Oficina de Gerencia y Presupuesto de la Casa Blanca, la Administración sostiene que eso sería redirigir fondos del ejército de Estados Unidos «en un momento en que el Estado Islámico sigue amenazando a la patria y a nuestros aliados».
«El proyecto de ley no financia totalmente las operaciones de guerra… En cambio, el proyecto de ley redirige 16 mil millones de dólares de los fondos para operaciones de contingencia de ultramar (OCO) hacia los programas del presupuesto que el Departamento de Defensa no solicitó, timando y reduciendo la financiación de las operaciones de guerra en curso a medio de camino durante año», añade la carta.
«No solamente este enfoque es peligroso; sino que también es un desperdicio. El proyecto de ley que compraría un exceso de estructura de la fuerza sin el dinero para sostenerlo, creando una estructura de fuerza hueca que socavaría los esfuerzos del Departamento de Defensa para restaurar la preparación», agregó.
El incremento fue propuesto por el Comité de Asignaciones del Senado, el mes pasado.
El Comité de Asuntos Públicos Estadounidense-Israelí (AIPAC) expresó que su «profunda decepción» por la oposición de la Casa Blanca.
«Sobre una base bipartidista, el Congreso ha aumentado los fondos por encima de los pedidos de la Administración de este año, como lo ha hecho durante más de una década», expresó el lobby pro-israelí AIPAC.
«Estos programas de cooperación -incluyendo los sistemas antimisiles Jetz (Arrow), Kela David (Honda de David) y Cúpula de Hierro- son fundamentales para la defensa de Israel contra una creciente variedad de amenazas de misiles y aportan una contribución importante a los programas de defensa antimisiles de Estados Unidos. Aplaudimos al Congreso por apoyar consistentemente estos programas claves, e instamos a su plena financiación” para el año fiscal 2017.
Israel y Estados Unidos han estado negociando en los últimos meses sobre un nuevo paquete de ayuda.
El memorándum de entendimiento de seguridad actual entre EE.UU. e Israel, firmado en 2007, expira a finales de 2018. Este acuerdo ha estado suministrando a Israel una asistencia militar total de treinta millones de dólares durante diez años (tres mil millones de dólares anuales).
Los israelíes han estado presionando por un aumento sustancial de uno a dos mil millones de dólares anuales; en tanto que Netanyahu está haciendo intensos esfuerzos diplomáticos para impulsar el valor total del paquete a cincuenta mil millones de dólares, según los reportes.
El primer ministro, Biniamín Netanyahu, espera concluir las negociaciones sobre un nuevo paquete norteamericano de diez años de asistencia para la defensa, mientras que Obama continúa aún al mando; pero también ha indicado que podría esperar para negociar con su sucesor con el fin de tratar de obtener un mejor acuerdo.
Obama abandonará la Casa Blanca en enero de 2017.
La ayuda militar estadounidense está estructurada mayoritariamente para que Israel adquiera armamento norteamericano; por lo que Washington subsidia de esta manera, indirectamente, su propia industria bélica.
Fuente: Aurora

