El 3 de Tasmuz de 5754, fecha del calendario hebreo que este año coincide con el día 9 de julio, falleció el rabino Menajem Mendel Schneerson, sétimo Lubavichter Rebe, en la ciudad de Nueva York, luego de haber sido el máximo dirigente espiritual de de Jabad Lubavitch durante más de cuatro décadas y conocido tanto en los ámbitos judíos como no judío como “El Rebe”.
Nacido en Nikolaiev, Rusia, el 11 de Nisan 5662, fue hijo de un célebre cabalista y sabio talmúdico, Rabino Levi Itzjak Schneerson, y la Rebetzn Jana, descendiente de una prestigiosa familia de rabinos; y bisnieto del tercer Rebe de Jabad, del que lleva su nombre y fue criado en un hogar dedicado a la causa judía. Su padre por esa lucha constante para mantener vivo el judaísmo en la comunista Unión de Republicas Socialistas Soviéticas fue condenado a vivir en el exilio, en un remoto pueblo de Kazajistán, donde falleció
Desde muy chico Menajem Mendel Schneerson se destacó por su agudeza mental, y al llegar a la edad de su Bar Mitzva ya era considerado un «Ilui», un prodigio en el conocimiento de la Torá [utilizado para referirse a un amplio conocimiento de todos los textos tradicionales judíos, incluyendo el Talmud y la Halaja, la codificación legal judía].
Continuó inmerso en sus estudios de la Torá a lo largo de su adolescencia y juventud, y en 1928 se traslado a Riga, Letonia: Un años después en Varsovia, se casa con su prima Jaia Mussia, hija del sexto Rebe de Jabad, Rabino Iosef Itzjak Schneerson, y se radicó en Berlín, donde además del estudio de la Torá asistió como oyente a la universidad de Berlín donde adquirió conocimientos generales de matemática y filosofía. En 1933 se traslada a París donde termina sus estudios de ingeniería eléctrica en la Escuela Especial de Obras Públicas, Construcción y la Industria en 1938 y se inscribe en la carrera de matemática en La Sorbona, donde adquiere y desarrolla sus conocimientos de matemáticas, medicina y otras ciencias duras.
El 28 de Sivan de 5701 (23 de junio de 1941) el rabino Menajem Mendel Schneerson y su esposa arribaron a Estados Unidos, tras ser rescatados milagrosamente de la Shoá, y se integra a la obra que desarrollaba su suegro, quien había arribado a Nueva York con anterioridad y estableció allí el centro mundial del movimiento jasídico Jabad Lubavich.
Su tarea en esos años se centran en el establecimiento de tres organizaciones centrales de Lubavitch bajo el liderazgo del Rebe: “Merkos Leinionei Jinuj (Organización Central Para la Educación Judía), “Kehot Publication Society (Editorial Kehot)” y “Machne Israel”, una agencia de servicios sociales.
Al fallecer su suegro, a principios de 1950, el rabino Menajem Mendel Schneerson, asumió el liderazgo de Jabad, si bien recién luego que se cumpliera el periodo de duelo, un año después, aceptó ser el séptimo Rebe.
A partir de ese momento su personalidad le infundió a Jabad – termino formado por las iniciales de tres palabras hebreas: Jojma, Biná y Daat (sabiduría, comprensión y conocimiento) – nuevas dimensiones de acuerdo al versículo bíblico «Y te expandirás al oeste y al este, al norte y al sur» (Génesis 28:14), estableciendo centros de Jabad a lo largo y ancho de los Estados Unidos primero, y del mundo luego, lugares a los que personalmente designaba “shlujim del Rebe”, enviados del Rebe.
Su carisma y constante labor lo convirtió en uno de los líderes del judaísmo, y llegó a trascender a la sociedad en general, siendo consultado tanto por personalidades judías, entre ellos primeros ministros del Estado de Israel, como también de otros países.
Si bien nunca visitó el Estado de Israel, donde funcionan una importante cantidad de centros de Jabad Lubavich, su preocupación por el estado judío fue permanente, tan es así que en los días previos a la Guerra de los Seis Días lanzó una campaña mundial, la que los miembros de Jabad se dedicaran a ponerle Tefilim (filacterias) a los judíos que no lo hacían, a la vez que aseguró que pese a las amenazas, el Estado de Israel triunfaría, como ocurrió, si se producía la guerra. El rabino Tzví Grunblatt explicó que esa campaña, que continúa, se basaba en un texto tradicional que sostiene que con cada judío que se pone Tefilim se está protegiendo a un soldado judío.
Miles de personas, cada domingo concurrían a la sede de Jabad en Nueva York para poder cambiar unas pocas palabras con el Rebe y recibir su bendición junto al billete de un dólar, costumbre que solo interrumpió cuando su salud se lo impedía.
Desde muy joven comenzó a escribir comentarios a los textos clásicos del judaísmo, tarea que se intensificó a partir de ser el Rebe, al igual que su correspondencia y disertaciones, las que han sido editadas por Kehot Publication Society, y muchas de ellas traducidas al castellano por la Editorial Kehot de Buenos Aires.
Transcurrido 22 años de su desaparición física su liderazgo espiritual no menguó, todo lo contrario. En Argentina, como en el resto de los países latinoamericanos, Jabad Lubavitch se ha expandido convirtiéndose en una de las principales instituciones del judaísmo.
Jabad Lubavitch Argentina organiza anualmente una importante actividad en los días próximos al Iortzait (aniversario del fallecimiento) del Rebe, que este año se efectuó el pasado lunes 4 de julio en el auditorio principal de La Rural, que contó como invitado especial al Rabino Yosef Chaim Kantor, shliaj del Rebe y Gran Rabino de Tailandia y donde el director nacional de Jabad Lubavitch Argentina, rabino Tzví Grunblatt describió la tarea que Jabad realizó durante un año, que además de haber aumentado la cantidad de alumnos que concurres a las escuelas de Jabad y abierto la escuela secundaria Wolfsohn, entre otras acciones, incluye la edición por parte de UNICEF de un nuevo compendio sobre los derechos de los niños elaborado por Ieladeinu, la institución especializada en recibir a niños en situaciones de riesgo.

