El objeto hallado mide cuatro metros y estaba 40 centímetros bajo tierra. Allí se ubicarán los nuevos vestuarios del club y una pala mecánica realizaba los trabajos necesarios hasta encontrarse con un recuerdo nefasto, que deberá ser destruido con martillos neumáticos.
Según informó el propio Billstedt Horn, que disputa la Bezirksliga regional, la esvástica es parte de un viejo monumento que quedó sepultado por el terreno del estadio y será reducido a pequeños trozos para removerlo por completo.


