El primer ministro de Israel, Binyamin Netanyahu, fue más que crítico con el acuerdo logrado entre el Grupo 5+1 y la República Islámica de Irán con respecto al plan nuclear.
«No es un acuerdo histórico sino un error histórico. Hoy el mundo se ha convertido en un lugar más peligroso porque el régimen más peligroso ha hecho un paso significativo hacia la consecución del arma más peligroso del mundo», dijo el premier israelí y denunció que las concesiones iraníes son «cosméticas».
«Israel no se ve comprometido con este acuerdo. El régimen de Irán está comprometido con la destrucción de Israel. Nosotros tenemos la obligación y el derecho a defendernos ante cualquier amenaza», dijo, antes de prometer: «Israel no permitirá que Irán desarrolle la capacidad nuclear militar», remarcó, y reiteró la «amenaza existencial» que puede ser Irán con un arma nuclear.
Por su parte, Yuval Steinitz, ministro de Asuntos Estratégicos, dijo que el acuerdo alcanzado en Ginebra «Da a Irán lo que deseaba. No implica por ejemplo el desmantelamiento de la planta de Arak (vía plutonio para conseguir la bomba). Es un acuerdo muy malo basado en la política de engaño de Irán y parecido al firmado con Corea del Norte».
Mientras que para el ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Avigdor Lieberman, «se trata de la victoria diplomática más importante de la Republica Islámica desde la revolución de Jomeini. El triunfo del Ayatolá Jamenei que hace unos días volvió a pedir la destrucción de Israel, nos lleva a una realidad diferente con el peligro de una carrera nuclear regional. No es ninguna casualidad de que Arabia Saudíta se haya reunido estos días con sus aliados sunitas del Golfo Pérsico. Para ellos como para toda la región, un Irán nuclear es una gran amenaza».


