El presidente de la Autoridad Palestina (AP), Mahmud Abbas, expresó que el gobierno de unidad, establecido por el pacto alcanzado entre Fatah y Hamás, reconocerá a Israel y respetará todos los acuerdos internacionales.
Durante una reunión del Comité Central de la Organización para la Liberación Palestina (OLP) – en la que participó un miembro de Hamás – Abbas dijo que el gobierno de unidad, que encabezará él mismo, será conformado por un equipo independiente de tecnócratas, en el que no participarán políticos ni de Hamás ni de Fatah. Abbas precisó que ese gabinete no estará a cargo de las negociaciones de paz con Israel.
“Eso no está bajo su responsabilidad, [que concierne a] la autoridad de la OLP”, manifestó Abbas. “Al mismo tiempo, yo reconozco a Israel y reconoceré a Israel. Rechazo la violencia y rechazaré la violencia. Reconozco la legitimidad de los acuerdos internacionales y los reconoceré. El gobierno estará comprometido con todo lo que yo estoy comprometido. Nadie debería decir ahora que ese es un gobierno terrorista.”
Sin embargo, Abbas aseguró que los palestinos nunca reconocerán a Israel como Estado judío.
Abbas aseveró, además que sigue interesado en prolongar las conversaciones de paz con Israel, más allá del plazo fijado para el 29 de abril. No obstante, reiteró sus exigencias de que Israel congele la construcción en los asentamientos de Cisjordania (Judea y Samaria) y en el este de Jerusalén, y que las discusiones se focalicen durante los primeros tres meses en el trazado de las fronteras del futuro estado palestino.
El presidente palestino criticó a Netanyahu, alegando que el hecho de que Israel se niegue a negociar con un gobierno palestino que incluya a Hamás, demuestra que no está comprometido con la solución de dos estados.
Además, dijo que Israel quería la división entre Cisjordania y Gaza. La primera controlada por Fatah (denominada mordazmente “Fatahland”, por los observadores) y la segunda por Hamás (“Hamastán”). Se trata de una división que perduró desde que Hamás desplazó del poder a la OLP de la Franja de Gaza, mediante un sanguinario golpe de Estado en 2007.
“¿Cómo podemos reanudar las conversaciones? No hay ningún obstáculo para nosotros para reanudar las conversaciones; pero primero, los treinta prisioneros deben ser liberados”. Abbas se referió a la cuarta tanda de terroristas palestinos detenidos antes de los Acuerdos de Oslo (1993) – entre ellos catorce árabes israelíes – que Israel se negó a excarcelar porque no obtuvo garantías de que la AP continuaría con las negociaciones más allá del 29 de abril.


