Un equipo de arqueólogos excavó bajo una autopista creada en 1943 sobre el terreno que estaba el Gueto de Sobibor y encontró muros de ocho cámaras de gas escondidas, donde se estima que fueron asesinados cerca de 250.000 judíos.
Los expertos fueron capaces de establecer cómo de grandes eran esos recintos de muerte, información que ayudará a construir una imagen más precisa de cuánta gente fue asesinada en el campo.
Las fuerzas armadas de la Alemania nazi trataron de borrar las huellas del horror del campo de exterminio de Sobibor, ubicado cerca de Lublin, en Polonia.
Tras su cierre, que se produjo a raíz de un levantamiento el 14 de octubre de 1943, los nazis demolieron las cámaras de gas y construyeron una autopista de asfalto sobre el terreno.
«Finalmente alcanzamos nuestra meta: el descubrimiento de las cámaras de gas. Estamos sorprendidos con el tamaño de la construcción y la conservación de los muros de la cámara», afirmó Yoram Haimi, uno de los arqueólogos encargados de la excavación.
De entre todos los objetos encontrados destaca el hallazgo de un anillo de matrimonio con una inscripción en hebreo: «Mira, estás consagrada a mi».
Historiadores consideran que, debido a que los alemanes destruyeron el campo y pocos de los detenidos sobrevivieron para dar su testimonio, existe poca información sobre cómo operaba Sobibor y cuánta gente murió en comparación con otros centros de exterminio nazis.
A Sobibor llegaron mayormente judíos soviéticos capturados en el frente del Este, prisioneros de guerra y gitanos que fueron transportados en trenes de ganado en muy duras condiciones.
Finalmente fueron intoxicados en cámaras de gas alimentadas con un motor de gasolina para producir monóxido de carbono.
Posteriormente se introdujeron cristales de un pesticida comercializado con el nombre de Zyklon B que era mucho más efectivo y rápido.


