Muerte del Fiscal Alberto Nisman. Por Jack Terpins

El Presidente del Congreso Judío Latinoamericano emitió un comunicado informando sobre la situación en Argentina con respecto a la denuncia y el posterior deceso del Fiscal Nisman.

El pasado miércoles, el Fiscal a cargo de la causa AMIA, Alberto Nisman Z’L, acusó a la presidente Cristina Fernández de Kirchner y a miembros de alto rango de su gobierno de decidir, negociar y organizar un pacto de impunidad con la República Islámica de Irán, con el objetivo de encubrir a los fugitivos iraníes acusados de participar en el atentado a la mutual judía (AMIA), antes de la firma del Memorando de Entendimiento entre ambos países.

Según el fiscal, el gobierno de Kirchner realizó esta maniobra para satisfacer necesidades comerciales, políticas e intereses geopolíticos. El domingo, el cuerpo del Dr. Nisman fue encontrado con una bala en la cabeza en su apartamento. Una investigación se lleva a cabo para determinar las circunstancias en torno a su muerte.

En consecuencia emprendí inmediatamente a viajar a Buenos Aires junto con Saúl Gilvich, Secretario General del CJL y Vicepresidente del CJM, para reunirme con el Presidente de la AMIA y la DAIA.

La comunidad judía de Argentina es la más grande de la región y tiene alrededor de 250.000 judíos, de los cuales un 80% vive en Buenos Aires. El 18 de julio de 1994, un coche bomba con 300 kilos de explosivos detonó frente al edificio de la AMIA matando a 85 personas. Hoy, 20 años después, cuando ni una sola persona ha sido condenada por estas muertes, Argentina está en una profunda crisis política, institucional y judicial que impacta directamente en la comunidad judía.

El Dr. Nisman se hizo cargo de la investigación del atentado en 2004, nombrado por el entonces presidente Néstor Kirchner. Según su investigación, Hezbollah fue responsable de llevar a cabo el ataque y altos funcionarios iraníes estuvieron involucrados. Éstos resultados se derivan en la solicitud de su detención internacional a Interpol. Ante la imposibilidad de tomar testimonio y llevar a cabo el juicio, el actual gobierno firmó un memorando con Irán, lo que permitiría a la Fiscalía tomar testimonio en ese país. Este Memorando fue ratificado por el Parlamento argentino y posteriormente declarado inconstitucional por el Poder Judicial. En Irán nunca fue ratificado.

El fiscal, en quien gran parte de la sociedad argentina y la comunidad judía había puesto su confianza para esclarecer el ataque, fue encontrado muerto después de acusar a la presidente Kirchner, su canciller y otros miembros de su gobierno de ser responsables de un plan de encubrimiento que haría quitar la responsabilidad de los iraníes acusados por Nisman. Su muerte ocurrió apenas unas horas antes de que él acuda al Congreso de la Nación a dar su testimonio, como estaba programado.

El gobierno habló de suicidio y también están investigando si se podría haber inducido a Nisman a tomar esa drástica decisión. El Fiscal estaba trabajando con un agente del servicio de inteligencia argentino que fue destituido hace dos meses. Esto viene a colación de lo que es el comentario público de que en los últimos meses se vienen generando peleas internas dentro del servicio secreto, algo que es un tema de debate en los medios de comunicación y en la sociedad. Algunas voces sugieren que este agente de inteligencia trabajó con la CIA y el Mossad.

En Buenos Aires, donde nos reunimos con los presidentes de las instituciones locales, líderes comunitarios y familias de las víctimas para llevar un mensaje de solidaridad del mundo judío, encontramos personas con un montón de dudas, inquietudes y desesperados, pero también encontramos líderes muy firmes. Fuimos parte de la manifestación que se realizó el miércoles 21, organizada por la DAIA y la AMIA, para pedir que el ataque a la AMIA y la muerte de Nisman se aclararsen y así obtener justicia.

Las decisiones tomadas en la Argentina en las próximas horas permitirán la renovación de la esperanza de justicia por las 85 muertes del atentado.

El jueves el gobierno habló de un asesinato y las instituciones judías decidieron organizar su propia ceremonia para el día del Holocausto el próximo 27 de enero, por tanto no participarán en la ceremonia en el Ministerio de Relaciones Exteriores como estaba planeado originalmente.

Desde el Congreso Judío Mundial hemos demostrado que la solidaridad entre las comunidades y mensajes conjuntos son un herramienta importante en la defensa de nuestro pueblo. Hoy en día la comunidad argentina necesita el apoyo del mundo judío para sostener su demanda constante de justicia.

Desde nuestra oficina en Buenos Aires, junto a la AMIA y la DAIA vamos a seguir manteniéndolo informado.

Jack Terpins

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