La enseñanza del caso Nisman. Por Julio Cobos

Hay dos aspectos importantes que pueden extraerse de la muerte del fiscal Nisman: la incapacidad del Gobierno para proteger la vida de los ciudadanos, en especial la de un fiscal que debió estar fuertemente protegido dado que se hallaba en una instancia extraordinaria. Y por otro, la demora en la interpretación de lo sucedido por parte de la Presidente de la Nación, que además de tardía resultó contradictoria y confusa.

Quedó de manifiesto la incapacidad o la desidia al no haber protegido al Fiscal, más en  momentos previos a su exposición ante el Congreso de la Nación. El comportamiento de la custodia del fiscal es altamente cuestionable.  Uno se pregunta sobre la idoneidad de todos los servicios de inteligencia de la diversas fuerzas que el Gobierno controla.  Todo esto habla de la incapacidad de esta administración para cumplir con la función más elemental que el contrato social le asigna: garantizar la vida de los ciudadanos. Que se haya cometido un magnicidio sobre el que el gobierno no tiene ni idea aún es de una gravedad institucional que no podemos ponderar en su verdadera magnitud.

Tengan en cuenta que esta reflexión esta basada en la hipótesis más benévola para el Gobierno. Simplemente me niego a pensar que sectores del kichnerismo hayan estado detrás de eso aunque no llegar a la verdad dará bases firmas a este terrible hipótesis.

A su vez, descreo de la iniciativa que el oficialismo lleva adelante en el Congreso en relación a crear una nueva agencia de inteligencia. Da la impresión de ser una nueva improvisación a las que nos tienen acostumbrado y que salvo algo cosmético, no termina cambiando absolutamente nada. Esta es una tarea que merece un profundo debate y consenso y debe ampliarse al conjunto de organismos de seguridad federales.

El Gobierno no parece estar interesado en este enfoque y pretende sancionar “su reforma”. Por lo tanto, será tarea del próximo encontrar una solución. Este debate profundo y el posterior proceso de cambios es responsabilidad de todas las fuerzas políticas que pretenden ser alternativas para gobernar. La verdadera reforma de las fuerzas federales de seguridad y los servicios de informaciones es una tarea urgente, quizás la primera de una verdadera política de Estado que debemos asumir las fuerzas democráticas de nuestro país.

Finalmente. hay una enseñanza del caso Nisman: el coraje y valor de un hombre para investigar el corazón del poder justamente en el caso más enigmático y grave de los últimos años: el atentado de la AMIA. Vaya su vida de ejemplo y bandera para los fiscales y jueces que hoy tienen la responsabilidad de esclarecer numerosos casos de los cuales el pueblo argentino espera conocer la verdad. Esperemos que se conozca.

Por Julio Cobos, diputado nacional y ex vicepresidente de la Nación
Fuente: Infobae

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