Mi amigo de Gaza y la irresponsabilidad de Hamas. Por Ana Jerozolimski

En diferentes medios de comunicación se informa estos días sobre las difíciles condiciones en las que se halla la población palestina en la Franja de Gaza. Se recuerda los bombardeos israelíes, la destrucción, el sufrimiento y se destaca los cortes eléctricos y “el hambre”.

Es un hecho que Israel bombardeó diferentes zonas de la Franja. Y que ello provocó gran destrucción. Lo que sería oportuno recordar es qué precedió a dichos ataques, mencionar el disparo de cohetes desde Gaza hacia las localidades civiles del sur de Israel y otras ciudades más tierra adentro. Cuesta concebir que algún país del mundo se abstenga de atacar al enemigo desde cuyo territorio se lanza una lluvia de cohetes hacia la población civil.

Esto en nada minimiza, sin embargo, el pesar que se siente al pensar en quienes sin haber estado involucrados en terrorismo, sufren hoy las consecuencias. Es invierno por estos lares, hace frío, hay gente en viviendas precarias y carpas..y la electricidad no es la norma, sino la excepción, lo cual incide por cierto en la posibilidad de calentar la casa y permitir una vida normal.

Lo que nos preguntamos es si acaso alguien entiende que la responsabilidad por esto, no es de Israel, sino de Hamas, que gobierna Gaza. Pero no por el hecho mismo de que está en el poder, sino por la falta de responsabilidad con que actúa . Sus propios jefes confirman que continúan cavando túneles, cada varias semanas se reporta algún lanzamiento experimental de cohetes hacia el mar y hace pocos días, uno de los comandantes principales de su brazo armado, Marwan Issa, dijo que “aunque no buscamos enfrentamiento con Israel, acumulamos más cohetes, preparándonos para la próxima confrontación”.

De fondo está la presión que Hamas sufre en Gaza de parte de Egipto, cuyas autoridades son mucho más estrictas que Israel en el cierre de su conexión con la Franja. Egipto, que ha declarado a Hamas organización terrorista , prohibiendo así toda actividad de la organización en su seno, no permite el paso y sofoca a Hamas. Esto, mientras por Kerem Shalom, que conecta Gaza con Israel, continúan pasando mercaderías y abastecimiento diariamente, y por Erez, enfermos pasan a hospitales israelíes.

En uno de esos hospitales, el Wolfson de Holon, conocimos meses atrás, poco después de la última guerra, a un joven palestino de Gaza, que se encontraba allí con la menor de sus tres hijas, una muñequita de ojos enormes, que había sido operada en el marco del proyecto humanitario israelí “Salvar el corazón de un niño”. El nos ayudó en su momento con la traducción en otras entrevistas en árabe a un hombre de Siria que estaba allí con su hijo operado, y a unos kurdos llegados de Irak con el mismo propósito.

Entablamos un buen diálogo y desde entonces, nos mantenemos en contacto por celular. Ya hemos intercambiado fotos de nuestros hijos , conversado bastante, y para nosotros, pensar en los palestinos de Gaza hoy, es pensar en él , su esposa y sus hijas. No publicamos su nombre ni sus fotos, para preservar su seguridad. En el pasado ya nos contó que cuando fue a las autoridades a pedir la ayuda que anunciaron que daban para alquiler, a quienes habían perdido su casa durante la guerra, le dijeron que Hamas no ayudaba a los que habían trabajado para la Autoridad Palestina, porque en el pasado había sido policía, cuando Abu Mazen aún controlaba la Franja de Gaza.

Ayer nos escribió, o mejor dicho nos mandó un mensaje grabado..Intercambiamos varios y era como estar charlando sin celular de por medio. “Hoy es el cumpleaños de Z.”, nos dijo-y quizás sea extrema precaución, pero por su bien, preferimos no publicar siquiera el nombre de sus hijas. La niña cumplía 3 años, y nuestro amigo nos mandó su foto, con un hermoso vestido blanco. “Estamos bien, y por suerte hoy hay electricidad, la cortan recién a las 22, así que mientras, tenemos tiempo de celebrar algo entre nosotros, acá en casa”, nos dijo. Lo escuchábamos y se nos hacía un nudo en la garganta.

“Purim sameaj”, nos dijo en buen hebreo, o sea “feliz Purim”, por la fiesta que el pueblo judío está celebrando. Rió al ver la foto que le mandamos, de nuestro hijo mayor disfrazado de Campanita, y su novia, de Peter Pan. El retrucó con una preciosa foto suya con dos de las niñas. Lo mejor, claro está, fue escuchar a la pequeña a la que él grabó, diciéndonos con voz dulce y suave, en árabe “Ana bahébek”, o sea “te quiero”.
Con la cara, claro, ya húmeda de lágrimas, grabamos otro mensaje en árabe, seguramente con fuerte acento uruguayo, repitiendo “Ana bahébek ktir” (te quiero mucho) y “inte jamíle” (estás linda).

Y sin olvidar ni por un momento que hay un conflicto de por medio, en el que cada una de las partes tendrá que hacer algo para que se resuelva-también Israel- nos preguntábamos si acaso alguien en Gaza se animará alguna vez a preguntar en voz alta por qué la electricidad se abastece a los saltos, si hay dinero para túneles y cohetes.

Fuente: Semanario Hebreo

DEJAR UN COMENTARIO

Please enter your comment!
Please enter your name here