Israel detiene a un árabe residente de Jerusalén por sumarse el Estado Islámico

El Servicio de Seguridad General (Shabak) y la Policía detuvieron a un árabe residente de Jerusalén que se sumó a la organización terrorista Estado Islámico y que podría haber planeado perpetrar atentados en el territorio de Israel.
Khalil Adel Khalil, de 25 años, domiciliado en el barrio de A Tor, tiene ciudadanía israelí, y trabajaba como enfermero en el hospital psiquiátrico Eitanim, fue arrestado a principios de marzo pasado, tras regresar de Siria.
Tras ser interrogado, Khalil reveló que había planeado sumarse al Estado Islámico en agosto de 2014, junto con un amigo llamado Mohamed Sami A Aziz Abu Sanineh.
Ambos tomaron la decisión tras observar videos de propaganda del Estado Islámico, a través del internet.
Khalil también admitió que para prepararse físicamente para el entrenamiento de combate en Siria se inscribió en el gimnasio de la Universidad Hebrea de Jerusalén, donde se entrenaba regularmente.
El extremista le dijo a su familia y a sus empleadores en el hospital que quería tomarse unas semanas de vacaciones para peregrinar a la Meca. En realidad, para -tratar de burlar a la inteligencia israelí- sacó un pasaje de ida a Grecia y de allí un vuelo a Estambul en Turquía –una ruta común para los aspirantes a jihadistas que pretenden ingresar a Siria-.
Khalil y Sanineh viajaron a Estambul, donde establecieron contacto con un agente del Estado Islámico, a través del internet. Éste último les encomendó desplazarse a un departamento en la ciudad de Urfa en el sureste de Turquía, cerca de la frontera con Siria.
Allí se encontraron con reclutas del Estado Islámico de todo el mundo incluyendo varios bangladesíes y otros dos árabes israelíes. Los reclutas fueron divididos en células de cuatro o cinco personas, e ingresados en Siria por contrabandistas que trabajan para la organización jihadista.
Tras varias semanas, Khalil regresó a Israel, donde fue detenido por los servicios de seguridad.
Un tribunal de Jerusalén le abrió una acusación –entre otros cargos- por unirse a un grupo terrorista, tomar contacto con un agente extranjero y abandonar el país de forma ilegal.
«Este caso trae al país una amenaza de seguridad incorporada cuando israelíes se unen a las tropas de combate del Estado Islámico, tras haber sido expuestos a la propaganda de la organización, que se difunde sobre todo por Internet», apuntó el Shabak.
«Su regreso a Israel, tras acumular conocimientos y experiencia práctica en actividades terroristas y en combate, representa el grave riesgo de que lleve a cabo acciones de terrorismo dentro de Israel».
Fuente: Aurora

DEJAR UN COMENTARIO

Please enter your comment!
Please enter your name here