Irán denuncia las manipulaciones mediáticas de la Casa Blanca

La mala sangre entre el primer ministro de Israel, Biniamín Netanyahu, y el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, es bien conocida; sin embargo, es el Líder Supremo de Irán, ayatollah Alí Khameneí, quien le está provocando los mayores dolores de cabeza a la Administración norteamericana.
En Irán, no es el presidente (Hassan Rohaní) ni el Parlamento (Majlis); sino el Líder Supremo quien tiene la última palabra. Es Khameneí, con su poder omnívoro, quien “corta el bacalao” o quien “tiene la sartén por el mango” como se suele decir en el vecindario.
Precisamente, es el líder iraní quien acaba de denunciar las estratagemas manipulativas mediáticas de la Casa Blanca que está vendiendo puerta a puerta el “Plan Comprehensivo de Acción Conjunta” desde que fue anunciado, destaca el periodista Lee Smith en su blog del periódico The Weekly Standard.
En efecto, Khameneí recalcó recientemente que en Lausana no se acordó nada, ni sobre el levantamiento de las sanciones y menos sobre las inspecciones de la OIEA (Organización Internacional de Energía Atómica).
Mientras que al “hoja técnica” de Estados Unidos sostiene que la declaración de principios habla del levantamiento gradual de las sanciones y vinculado a los progresos en la implementación de los entendimientos; Khameneí insiste que serán eliminadas de un solo saque en el momento de la firma del acuerdo final.
“La anulación inmediata de todas las sanciones es una de las demandas de nuestros funcionarios… Esta cuestión es muy importante, y las sanciones debe ser extirpadas por completo el día del acuerdo… En caso de que la eliminación de las sanciones se refiera a un proceso, la base de las negociaciones no tendría sentido, ya que el objetivo de las negociaciones es eliminar las sanciones”.
Con respecto a las inspecciones intrusivas de la OIEA para verificar el acuerdo, Khameneí pone de relieve que no han sido ni serán aceptadas.
“No se debe permitir en absoluto la infiltración en el ámbito de la seguridad y la defensa del Estado con el pretexto de inspección, y las autoridades militares del Estado no tienen – bajo ninguna circunstancia – permitido dejar entrar a los extranjeros a este ámbito bajo el pretexto de inspección, o de detener el desarrollo de la defensa del país … Toda inspección no convencional o monitoreo que haga de Irán un caso especial, no sería aceptable, y el monitoreo solamente debe ser igual a los regímenes de supervisión que tienen lugar en todo el mundo y nada más”.
Smith concluye que Khameneí revela evidentemente que los logros históricos que la Casa Blanca dice haber logrado a la orilla del lago suizo Lemán, no son tales.
Fuente: Aurora

DEJAR UN COMENTARIO

Please enter your comment!
Please enter your name here