A contrarreloj, Netanyahu depende de los partidos religiosos para formar gobierno

Tiene plazo hasta este miércoles por la noche para lograr apoyo mayoritario en el Congreso y erigirse otra vez como primer ministro. Si fracasa, el presidente Rivlin debe encomendar la tarea a otro diputado.
La formación de un nuevo gobierno israelí sigue siendo incierta a pocas horas de que venza el plazo límite del primer ministro Benjamin Netanyahu, que en cualquier caso sólo podrá componer una mayoría limitada dependiente de los partidos religiosos.
Si Netanyahu no logra formar un nuevo Gobierno, sufrirá un revés, ya que el presidente israelíReuven Rivlin tendrá que encargar a otro diputado -probablemente el líder laborista Isaac Herzog- la formación del futuro gabinete.
El fracaso o el éxito de Netanyahu depende del partido ultranacionalista Hogar Judío. El primer ministro saliente necesita convencer al líder de esta formación religiosa, Naftali Bennett, de que entre en su coalición con sus 8 diputados, lo que le aseguraría una mayoría mínima de 61 escaños.
El mandatario israelí dispone de tiempo sólo hasta el miércoles por la noche para formar su cuarto gobierno y satisfacer las exigencias de sus potenciales socios de derecha.
Las últimas horas han dado lugar a una guerra de nervios entre Netanyahu y Bennett, dos hombres que mantienen malas relaciones personales. La prensa recalcaba que Bennett había puesto su teléfono móvil en modo avión para que no se lo pudiera localizar durante varias horas el martes.
No obstante, los comentaristas consideran que ambos dirigentes terminarán llegando a un acuerdo. En Israel, las negociaciones para formar un nuevo gabinete suelen durar hasta último momento.
El primer ministro saliente había afirmado que había disuelto el anterior gobierno para acabar con la indisciplina de su gabinete y formar una coalición sólida después de las elecciones, que convocó de forma anticipada.
Su triunfo inesperado en los comicios del pasado 17 de marzo pareció darle la razón y rápidamenteempezó a negociar con varias formaciones nacionalistas y religiosas para formar una coalición en torno a su partido, el Likud (conservador).
Su objetivo era conseguir una mayoría de 67 diputados en un parlamento de 120.
Pero su plan saltó por los aires el lunes, cuando Avigdor Lieberman, ministro de Exteriores saliente y jefe del partido nacionalista Israel Beitenu, anunció que sus seis diputados no participarían en un gobierno fundado en el «oportunismo y el conformismo».
Hasta ahora, Netanyahu ha llegado a acuerdos con los dos partidos ultraortodoxos Judaísmo Unificado de la Torá y Shass, y con el partido de centroderecha Kulanu.
Netanyahu hizo a Hogar Judío «una oferta sin precedentes» al prometerle las carteras de Educación, Agricultura, un puesto de ministro adjunto de Defensa y un puesto en el gabinete de seguridad.
Pero Hogar Judío quiere más. Bennett reclama también el ministerio de Justicia para su partido.
Fuente: Infobae

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