“Crímenes de Alta Traición” de la Autoridad Palestina. Por Khaled Abu Toameh

Hamas es, al menos, honesto acerca de sus intenciones de destruir a Israel y reemplazarlo con un estado islámico.

Pero el líder de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, y su gente tienen miedo de admitirles a los refugiados que los líderes árabes y palestinos les han estado mintiendo desde 1948, pidiéndoles que se queden en sus campamentos porque un día volverán a sus inexistentes pueblos y casas. El mismo problema también se aplica a otras cuestiones, como una solución de dos estados, el estatus de Jerusalén y las futuras fronteras de un estado palestino. Los palestinos consideran a cualquier concesión a Israel como “delito de alta traición”.

Si alguna vez se reanuden las conversaciones de paz entre israelíes y palestinos, ni Abbas ni ningún futuro líder palestino podrá llegar a un compromiso con Israel cuando la propia Autoridad Palestina continúe promoviendo este tipo de sentimientos anti-israelíes.

El liderazgo de la Autoridad Palestina (AP) sigue dando falsas esperanzas a los palestinos en relación con el “derecho de retorno” a sus antiguos pueblos y ciudades en Israel, al igual que los liderazgos de la mayoría de los países árabes.

Esto es lo que los líderes árabes y palestinos han estado haciendo desde el establecimiento de Israel en 1948 – y por qué millones de palestinos siguen viviendo en campamentos de refugiados en Margen Occidental, la Franja de Gaza, Líbano, Jordania y Siria. En lugar de ayudar a los refugiados y animarlos a seguir adelante con sus vidas, los líderes árabes y palestinos siguen pidiéndoles que se queden donde están, porque, se les dice, regresarán a las casas de sus abuelos y bisabuelos dentro de Israel.

Sesenta y siete años después, los líderes árabes y palestinos tienen miedo de confrontar a los refugiados con la verdad, es decir, que la mayoría, si no todos, nunca volverá a ciudades y pueblos que ya no existen dentro de Israel.

Cuando el Presidente de la AP, Mahmoud Abbas, en 2012, cometió el “error” de decir que no estaba tratando de regresar a su lugar de nacimiento de Safed, en el norte de Israel, los palestinos de todo el espectro político lo condenaron enérgicamente por abandonar el “derecho de retorno”, acusándolo de “traidor”.

En cierto sentido, Abbas sólo puede culparse a sí mismo por la indignación que sus comentarios provocaron entre su pueblo. Después de todo, desde hace muchos años les ha estado diciendo a los palestinos que el “derecho de retorno” es “sagrado” y nunca debe ser abandonado. Sus medios de comunicación, especialmente las estaciones de radio y TV, se refieren regularmente a Acre, Haifa y Jaffa como “ciudades palestinas dentro de la Línea Verde”.
Las fuertes condenas que siguieron a su observación sobre Safed lo obligaron a dar marcha atrás, negando que hubiera acordado renunciar al derecho de retorno.
“Mis palabras sobre Safed fueron una posición personal y no indican una renuncia al derecho de retorno, ya que no es posible que nadie renuncie al derecho de retorno, porque el texto de todas las resoluciones internacionales, árabes e islámicas afirman que debe encontrarse una solución justa y acordada para el problema de los refugiados, con base en la Resolución 194 de la ONU, donde la palabra “acordada” significa de acuerdo con la parte israelí”, aclaró Abbas.

Desde entonces, para evitar más críticas, Abbas y otros líderes palestinos se han abstenido de hablar de la delicada cuestión del “derecho de retorno”. La única vez en que hacen alguna mención de la cuestión es cuando llaman a los palestinos a conmemorar el “Día de la Nakba” (Día de la Catástrofe) en el aniversario del establecimiento de Israel.

Día de la Nakba se conmemora cada año en la Margen Occidental y la Franja de Gaza con mítines y marchas, durante las cuales oradores y participantes enfatizan que nunca abandonarán el sueño de regresar a las aldeas y pueblos dentro de Israel. En este día, muchos palestinos también portan una llave, que es el símbolo del “derecho de retorno”. Algunos, como Hamas, llegan  hasta repetir su llamado a la destrucción de Israel.
La Autoridad Palestina en la Margen Occidental es responsable de organizar y financiar eventos “Día de la Nakba”, que a menudo se convierten en protestas anti-Israel y enfrentamientos con las Fuerzas de Defensa de Israel y la policía.

El 7 de mayo, la AP decidió que este año los palestinos conmemorarían nuevamente el “Día de la Nakba” con numerosos mítines. El gobierno estableció el 15 de mayo como el día de los eventos, denominándolo un “Día Nacional Integral”. Instó a todos los palestinos a participar en los mítines, en los cuales una sirena de “duelo” sonaría durante 67 segundos – el número de años transcurridos desde el establecimiento de Israel. También se les ha aconsejado a las iglesias a tañer sus campanas en “duelo” por la creación de Israel.

La AP también instruyó a su Ministerio de Educación para dedicar la primera clase en todas las escuelas para familiarizar a los alumnos con el “derecho de retorno” para los refugiados y la “Nakba” Palestina. Además, instruyó a todos los predicadores de las mezquitas a que dediquen sus sermones a hablar de la “Nakba”, durante las oraciones del viernes. El gobierno palestino también está planeando una gran manifestación en Ramallah para conmemorar el evento.

Hamas, por su parte, ya ha puesto en marcha una serie de acontecimientos en la Franja de Gaza para el “duelo” por la creación de Israel. Uno de los eventos incluye invitar a los palestinos a ir a su frontera con Israel, y observar “la Palestina ocupada” a través de binoculares especiales.

El líder de Hamas Ahmed Bahr anunció que su movimiento estaba preparando para el evento a 100.000 combatientes “para liberar a Palestina”. Agregó: “Los grupos de resistencia continuarán portando armas y no renunciaremos a nuestra tierra y lugares sagrados La ocupación israelí debe irse. Nadie tiene derecho a renunciar al derecho de retorno o a hacer concesiones sobre el mismo. Cualquiera que viole esto estaría cometiendo el delito de alta traición”.

Hamas es, al menos, honesto acerca de sus intenciones de destruir a Israel y reemplazarlo con un estado islámico. Pero el liderazgo de la Autoridad Palestina en la Margen Occidental continúa engañando no sólo a su pueblo, sino también a la comunidad internacional, en relación al problema de los refugiados.

Patrocinando, financiando y alentando a los palestinos para que salgan a las calles por el “duelo” del establecimiento de Israel y siguiendo comprometidos con el “derecho de retorno”, Abbas y sus funcionarios en Ramallah no están siendo honestos con su pueblo. Sin duda, tienen miedo de decirle a su pueblo que Israel nunca permitiría que millones de palestinos ingresen a su territorio. Incluso tienen más miedo de admitir ante los refugiados que los líderes árabes y palestinos les han estado mintiendo desde 1948, pidiéndoles que permanezcan en sus campamentos porque un día regresarán a inexistentes aldeas y casas.

Si alguna vez se reanudan las conversaciones de paz entre israelíes y palestinos, los líderes de la AP no podrán hacer concesiones sobre la cuestión de los refugiados. No lo harán porque saben que su pueblo no aceptaría ningún tipo de concesiones en esta materia. Una vez más, los líderes de la AP sólo podrán culparse a sí mismos por haber radicalizado a su pueblo durante años, hasta un punto en que los palestinos consideran a cualquier concesión a Israel como un “crimen de alta traición”. Esta postura no sólo se aplica a la cuestión de los refugiados sino también a otras cuestiones, tales como la solución de dos estados, el estatus de Jerusalén y las futuras fronteras de un estado palestino. Ni Abbas ni ningún futuro líder palestino podrá llegar a un compromiso con Israel cuando la propia Autoridad Palestina continúe promoviendo este tipo de sentimientos anti-israelíes.

Fuente: Gatestone Institute – Traducido para Porisrael.com por José Blumenfeld

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