Estados Unidos mató al número dos del ISIS

Fuerzas especiales estadounidenses mataron al supuesto número dos del grupo Estado Islámico (EI) y capturaron a su esposa, en la primera operación terrestre de Estados Unidos confirmada públicamente contra la organización jihadista en Siria.

«Bajo las órdenes del presidente Barack Obama, las fuerzas estadounidenses con base en Irak realizaron un operativo en el este de Siria para capturar a un alto mando de EI conocido como Abu Sayyaf y a su esposa, Umm Sayyaf», anunció ayer la vocera del Consejo de Seguridad Nacional (NSC) estadounidense, Bernadette Meehan.

Durante la operación terrestre, la primera contra EI que Estados Unidos reivindica explícitamente, Abu Sayyaf murió «al enfrentarse con las fuerzas estadounidenses», detalló la Casa Blanca.

Según Washington, las fuerzas estadounidenses no sufrieron bajas en el ataque lanzado anteanoche, pero se desconoce cuántos efectivos participaron o qué unidades fueron desplegadas para la misión.

Hasta ahora, con algunas excepciones, entre ellas, el intento fallido de liberación del periodista James Foley, un rehén que después Estado Islámico ejecutó, Estados Unidos privilegiaba los ataques aéreos y no terrestres.

Abu Sayyaf, indicó la Casa Blanca, era un alto responsable del grupo extremista y «desempeñó un rol capital en la gestión de las operaciones ilícitas de EI en los negocios de gas y petróleo, fuente clave de ingresos» de la organización terrorista.

El Pentágono dijo en un comunicado que Sayyaf, supuesto número dos de Abu Bakr al-Baghdadi, «también ayudaba directamente en las operaciones militares del grupo. Se lo considera no sólo un responsable de las finanzas, sino también un dirigente cada vez más implicado en el lado operativo de la organización jihadista», dijo un funcionario de Defensa de Estados Unidos bajo condición de anonimato. «Creemos que [su muerte] reducirá la capacidad [de la organización] de recaudar dinero», agregó.

El operativo se desarrolló en la localidad de Al-Omar, donde se encuentra uno de los campos petroleros más grandes de Siria, actualmente bajo el control de EI.

Los miembros de la unidad de elite de las fuerzas estadounidenses Delta accedieron al campo en helicópteros Black Hawk, señaló el Pentágono.

Los combatientes de EI habrían intentado utilizar a las mujeres y niños como escudos humanos, pero las fuerzas estadounidenses lograron «separar a los inocentes» y matar a una docena de combatientes. «Hubo combates cuerpo a cuerpo», señaló el funcionario de Defensa.

Por su parte, el secretario de Defensa estadounidense, Ashton Carter, aplaudió el éxito de un operativo que, en sus palabras, fue «un nuevo golpe para EI». «Esto muestra que Estados Unidos no renunciará jamás a impedir que los terroristas que amenazan a nuestros ciudadanos o a los de nuestros aliados estén en un lugar seguro», añadió el jefe del Pentágono en un comunicado.

La esposa de Abu Sayyaf, Umm Sayyaf, era también miembro de la organización, según Estados Unidos, y «desempeñaba un rol importante en las actividades terroristas de EI». Se encuentra detenida en una prisión militar estadounidense en Irak.

El operativo militar permitió además la liberación de una mujer yazidí que al parecer era utilizada como esclava por la pareja, indicó el comunicado. «Tenemos la intención de que se pueda reunir con su familia tan pronto como sea posible», dijo Meehan.

Los yazidíes -una minoría religiosa del noroeste de Irak con orígenes muy antiguos- son perseguidos por los jihadistas de EI. Las mujeres yazidíes han sido secuestradas, violadas y vendidas entre los extremistas, según grupos de derechos humanos.

El operativo fue lanzado con el visto bueno de las autoridades iraquíes, según Washington. «Estados Unidos seguirá junto a sus socios iraquíes en nuestra lucha para destruir a Estado Islámico», indicó el comunicado oficial.

La misión se llevó a cabo en momentos en que la coalición liderada por Estados Unidos ha intensificado sus bombardeos contra el grupo jihadista en Siria, país en donde la organización extremista se encuentra cada vez más cerca de controlar Palmira, una joya arqueológica ubicada en el desierto sirio. Los combatientes de EI se encuentran a las puertas del emblemático enclave, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1980.

El conflicto en Siria ya dejó más de 220.000 muertos y provocó el desplazamiento de 3,9 millones de personas desde 2011.

Fuente: Lanación.com

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