Informe del Wall Street Journal: »Israel implanta un virus en hoteles para espiar las negociaciones con Irán»

Según una publicación realizada por el medio norteamericano, el Gobierno de Israel a través de sus especialistas informáticos ha colocado un sofisticado virus de computación para penetrar la seguridad informática de los hoteles en donde se están desarrollando a puertas cerradas las conversaciones nucleares entre las potencias mundiales e Irán.

El informe asegura que este es un esfuerzo por obtener los detalles del acuerdo y fomentar la oposición al mismo; y que a raíz de esta situación la Administración Obama estaba enfadada no solamente por el espionaje sino también por el intento de influenciar a los legisladores norteamericanos para socavar las negociaciones.

Las afirmaciones del diario fueron negadas por la Casa Blanca y por Jerusalén. Sin embargo, un reporte cita hallazgos por parte de la empresa de seguridad informática Laboratorios Karpersky, con sede en Moscú, que supuestamente vincula a Israel con la recolección ilícita de información a través de una nueva versión del virus de computación “Duqu”.

Se sobreentiende que Kaspersky se negó explícitamente a señalar a Israel como la parte responsable. Sin embargo, el informe está plagado de vínculos sutiles con el Estado judío como por ejemplo titulando su informe con la frase “Duqu Bet”, usando la segunda letra del alfabeto hebreo para referirse a la versión 2.0 del virus.

Kaspersky indicó que el pirateo informático descubierto el año pasado, lo remitió la huella del virus Duqu. Se encontró que el malware (o virus troyano) fue desplegado en varios hoteles de lujo de toda Europa, y que todos tenían una cosa en común – alojaban las conversaciones entre el Grupo 5+1 (Estados Unidos, Gran Bretaña, China, Francia, Rusia y Alemania) e Irán-.

Kaspersky describió el hackeo como «una de las campañas más sofisticados jamás haya visto».

El spyware permitía a quienes los desplegaron «escuchar conversaciones y robar archivos electrónicos al apropiarse de los sistemas del hotel que conecta las computadoras, los teléfonos, los ascensores y las alarmas, lo que les habilita para prenderlos y apagarlos a voluntad para recopilar información», detalla el informe de Wall Street Journal.

Mientras que la versión 2.0 del virus no tiene claros vínculos con Israel, su nivel de complejidad implica que «no pudo haber sido creado por cualquier persona sin acceso al código fuente original Duqu, afirmó la empresa de seguridad.

Sin embargo, tras examinar el informe de la empresa rusa, el FBI no ha confirmado de forma independiente sus conclusiones, añadió el rotativo.

Teherán manifestó que su sistema informático estatal fue atacado nuevamente por el virus Duqu en 2011, y agregó que halló un remedio eficaz para neutralizarlo.

Fuentes: Wall Street Journal / Aurora

DEJAR UN COMENTARIO

Please enter your comment!
Please enter your name here