Shylock y los buitres. Por Diana Wang

La presidenta de la institución Generaciones de la Shoá, Diana Wang escribió una breve carta de lectores en la edición impresa del diario La nación a raíz de las declaraciones de la presidenta de La Nación sobre la recomendación de leer el Mercader de Venecia para entender a los Fondos Buitres. A continuación la carta de lectores:

Bienvenida la recomendación presidencial de leer El mercader de Venecia. Shylock, su protagonista, es un prestamista judío relegado a esa ocupación, como tantos otros durante siglos, que denuncia el prejuicio antijudío y defiende enfáticamente su condición universal y humana. Leerlo permite comprender el peso que caía sobre los judíos en tanto judíos cuando reclamaban la deuda convenida. El judío que prestaba era apreciado. El que reclamaba el pago era avaro, cruel y despiadado. Hoy me pregunto cuál fue el objeto de la asociación irresponsable de la obra mencionada con los fondos buitre. Dado que Paul Singer, judío como Shylock, es la cara del fondo NML, lejos de entender nada sobre qué son y cómo funcionan, entramos en el territorio de la discriminación negativa y el prejuicio. Si fue sin querer, es preocupante. Si fue a propósito, también.

Son varios los hechos impunes en la Argentina que aún esperan respuesta. Los judíos, como dice Shylock, tenemos la misma sangre en las venas que todos. Asociar judíos con dinero y avaricia abre los peores archivos de la humanidad. Sí. Ya sé. ¡Estos judíos siempre tan sensibles!, dirán algunos. Tenemos buenas razones. Es triste tener que escribir esta carta.