A 21 años del atentado a la AMIA: te encontraré. Por Jenifer Dubin

El blog de la AMIA llamado «El Orgullo de Ser Parte» está publicando textos de familiares que perdieron a algún ser querido en el atentado a la mutual judía, el 18 de julio 1994. En esta oportunidad escribió Jenifer Dubin, hija de Norberto Ariel Dubin de 33 años, quién era Subjefe del área de Sepelios de la institución al momento del ataque terrorista. Tenía dos hijos Juan Manuel y Jenifer.

 

A continuación el texto escrito por su hija:

21 años ya pasaron, 21 años que acá estoy esperándote, en donde me sigo preguntando cómo estarás; por qué no acá conmigo, con nosotros.Tendría tantas cosas que contarte de estos 21 años que me quedaría sin voz de tanto hablarte.
Como ha cambiado todo, como crecimos a los golpes que la vida nos fue dando; y así, y a pesar de todo, nos seguimos levantando y luchando porque ese fue y es tu gran legado.
Pero sobre todo te contaría de tres maravillas que la vida nos regaló, que con solo verlas te alegran el alma: Axel, Mía y Gael, tus nietos, que nacieron y crecen solo viéndote por fotos y videos, y que saben que tienen un ángel que les cuida las espaldas.Te contaría lo inteligente que es Axel y como físicamente es tan parecido a vos. Él, tu primer nieto, el más malcriado.
Te contaría como Mía mira al cielo y busca la estrella más grande y brillante, y a todas les pone tu nombre “Norberto”. Mía, tu única nieta mujer, seria tu gran devoción, tan dulce y frágil es que en tus brazos no sentiría ningún temor, como no lo sentía yo. Y Gael, el último y el más chiquito, un gordito que quiere comer todo lo que ve. Un verdadero calco tuyo, que con su mirada te acaricia el alma.
Tendría que contarte muchas cosas. 21 años no son pocos; aunque para mí, una eternidad.
El dolor no cesa, las lágrimas son cada vez más grandes, y a la justicia la veo cada vez más lejos como a la impunidad cada vez más cerca.
Son 21 años de tu ausencia pero solo físicamente; porque ni un minuto ni un segundo, de todo este tiempo, dejé de nombrarte ni de homenajearte, pero sobre todo dejé de mantenerte vivo.
A 21 años a 85 víctimas les apagaron sus sueños, sus ganas de seguir construyendo. Pudieron hace 21 años apagar la luz de cada uno de ellos pero jamás podrán apagar sus almas.
Por qué 85 cuerpos fueron asesinados hace 21 años pero 85 almas vivirán eternamente; porque los ángeles no mueren, siempre permanecen.
Pronto nos veremos y te contaré de estos 21 años, de la familia y de tus nietos. Nos reiremos y lloraremos juntos, te abrazaré y me quedaré ahí y ahí es donde se borrará todo este dolor.
No sé cuánto faltará para ese momento. Yo lo seguiré esperando. Mientras tanto, sigo de pie, seguiremos luchando por la justicia y la verdad; pero sobre todo por ustedes, por el respeto a la vida y por un nunca más.