Las armas rusas más avanzadas de Moscú ya se encuentran en poder de Hezbollah», afirmó el general (retirado) Yaakov Amidror, durante una charla brindada a un grupo de nuevos inmigrantes en un evento de la Midrasha Zionit, en Petah Tikva.
Amidror, que fue jefe del Consejo de Seguridad Nacional, hace dos años, y asesor del primer ministro, Biniamín Netanyahu, manifestó que las armas sofisticadas rusas llegaron a manos del grupo terrorista libanés chií Hezbollah a raíz de la guerra civil siria.
Amidror apuntó que «Rusia vendió sus armas avanzadas a los sirios y los sirios las transfirieron a Hezbollah. Los rusos saben que eso es lo que sucedió”.
«Según informes extranjeros, parte del armamento ha sido atacado cuando estaba siendo transferido de Siria a Hezbollah, y no he escuchado mucha protesta por parte de Rusia», continuó. «Esas son armas de primera clase, como los misiles Kornet y los misiles tierra-aire, tal vez incluso misiles Ónix (Yakhont), que están ahora en posesión de Hezbollah».
Altos oficiales del Ejército de Defensa de Israel (Tzáhal), en particular de la Marina, se han referido a la amenaza de los misiles Ónix, considerados entre los más sofisticados del mundo.
Estos oficiales estiman que los misiles Ónix pueden hacer impacto sobre las plataformas marinas de gas de Israel, y que su radio de alcance cubre un área que incluye los dos puertos principales de Israel en Haifa y Ashdod. Los puertos quedarían paralizados en el caso de ser alcanzados por esos misiles.
Amidror también se refirió a la coordinación entre los ejércitos de Israel y de Rusia en relación al espacio aéreo sirio, pero subrayó que eso no constituye una «cooperación estratégica”.
«No creo que Rusia esté vendiendo armas directamente a Hezbollah; eso sería ir en contra de todos los códigos de conducta previos de Rusia y un paso demasiado lejos».
Fuente: Aurora

