Gustavo Michanie: «Los rabinos del movimiento Conservador-Masortí se la dan de ‘progres’ desde el discurso»

El presidente de Judíos Argentinos Gays (JAG), Gustavo Michanie, dialogó en exclusiva con la CADENA JUDÍA DE INFORMACIÓN VIS A VIS luego de que la Embajada del Reino de los Países Bajos organizara una charla y una proyección de un documental, por el Día de la Lucha contra la Discriminación por Orientación Sexual e Identidad de Género.
También se refirió a la polémica que se generó entre los rabinos del movimiento conservador, en torno al casamiento igualitario judío entre Romina Charur y Victoria Escobar, y aseguró que los rabinos que pertenecen al movimiento conservador «se la dan de progres desde el discurso, y no desde la acción», por no aceptar la responsa de la Asamblea Rabínica, que permite a cada comunidad realizar una ceremonia religiosa de un matrimonio igualitario judío de una forma diferente a la tradicional.

– En el discurso que brindó mencionó que se sintió discriminado…

– Te voy a decir la verdad. Yo sufrí más discriminación por ser judío que por gay. Dentro del judaísmo, algunos sectores no entienden lo que es la diversidad, más en el ámbito ortodoxo, en el cual yo y mi familia más nos desenvolvemos, ya sea por mi crianza, mi escuela y al templo al que voy. No es que me hayan dicho «vos acá no entras», pero sí han dejado de lado a mi pareja. En muchos de los festejos que tengo, familiares o sociales de amigos, no ha sido incluida mi pareja; me dicen «venís vos solo». Nunca se le hizo una invitación a mi pareja, hoy mi marido. Desde ese lugar es que sufro más la discriminación.

– En términos del colectivo LGBTIQ (Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transgénero, Intersex, Queer), ¿cuánto progresismo hay en la sociedad Argentina a nivel cultural?

– Yo cuando doy charlas comparo el tema de por qué los judíos estuvimos 40 años en el desierto cuando salimos de Egipto. En ese entonces era para cambiar la mentalidad de las siguientes generaciones, para que sepan que no eran más esclavos. Por eso, yo creo que con el tema LGBTIQ va a suceder algo similar; las generaciones venideras vamos a ir trabajando e incluyéndonos cada uno, sin importar el origen, a quién amamos o con quién compartimos nuestra vida privada. Desde ese lugar hubo muchos avances, y hoy por hoy Argentina está en la vanguardia: tanto en la parte social y desde la parte judía trabajamos en pos de la inclusión y para darles herramientas a distintas instituciones para que puedan abordar la temática de personas LGBTIQ.

– ¿El casamiento igualitario judío entre Romina y Victoria fue un puntapié inicial para una apertura mental dentro de la comunidad judía?

– Yo creo que sí. El casamiento igualitario en una Jupá fue muy importante y un disparador. Pero al mismo tiempo, no entiendo a los rabinos del Movimiento Conservador-Masortí que se la dan de «progres» desde el discurso y no desde la acción. Si bien ellos tienen que accionar en cuanto a lo que dice la Asamblea Rabínica, que también está en Estados Unidos e Israel, en las que se baja línea de ciertas leyes, lo que sucede en Argentina es que ellos hacen oídos sordos a esta responsa Ahora todos salen a decir «yo no lo haría»… ¿qué es lo que tendrían que hacer o no hacer?. Los rabinos tienen que acatar lo que la comunidad quiere, ellos no son los dueños de las comunidades.
Si hay, hoy por hoy, una necesidad de las personas LGBTIQ, tienen que estar escuchando. Ellos no son ortodoxos, sino que pertenecen al movimiento conservador. Los rabinos conservadores tienen que entender el lugar que ocupan, sino que renuncien y que ingresen al movimiento ortodoxo, que hagan el curso como rabinos ortodoxos, pero que salgan del movimiento conservador. No acepto que tengan un doble discurso.
Falta que los rabinos se jueguen en primera persona, no saliendo en los diarios diciendo «yo no lo haría». Si vos sos del movimiento conservador, leé la responsa y si tenés alguna duda, reclamá a quienes aprobaron este documento del 2012 y 2006. Andá allá, no vengas a hacer acá la interna. Hay un rabino que pertenece a Fundación Judaica, el mismo movimiento al que pertenece JAG, que sale a decir que nosotros queremos cambiar la Torá. Al contrario, nosotros lo que queremos es aggionarnos y encontrar la manera de que podamos interpretar lo que dice la Torá para nuestra vidas. El colectivo LGBTIQ necesita respuestas de quienes pueden dar una contención más espiritual que la que nosotros podemos brindar. JAG sólo da una contención social. Los rabinos son los que tienen que dar una respuesta a nivel espiritual.

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