Julián Schvindlerman: «El BDS usa la excusa de la ocupación para difamar a toda la nación hebrea»

El analista político internacional e asesor político de la DAIA, Julián Schvindlerman dialogó en exclusiva con la CADENA JUDÍA DE INFORMACIÓN VIS A VIS acerca de la actividad especial que organizó Israel en conjunto con el Congreso Judío Mundial , en la ONU contra el boicot que realiza el BDS (Boicot, Desinversión y Sanción)  y que tuvo la concurrencia de más de 2.000 estudiantes y jóvenes. Con relación a este tema, el analista político opinó que la ONU «ha sido siempre parte del problema que de la solución». Además aseguró que el BDS «busca criminalizar al Estado de Israel, boicotearlo económica y políticamente»

– ¿Qué opinas del acto que se hizo contra el BDS en la ONU?

– El acto llevado a cabo por Israel y el WJC en la ONU seguramente buscó llamar atención internacional sobre los trazos nefastos del BDS, que busca criminalizar al Estado de Israel, boicotearlo económica y políticamente, y aislarlo de la familia de las naciones. Al elegir como plataforma a la ONU, es posible que también se haya buscado involucrarla en la lucha contra este movimiento anti-sionista y antisemita. Aunque goza de cierta respetabilidad, el BDS es una campaña segregacionista que apunta sus dardos contra Israel pero todavía tiene que mostrase indignada ante la muy real ocupación del Tíbet por parte de China, por ejemplo. BDS usa la excusa de la ocupación para difamar a toda la nación hebrea.

– ¿Cuánta influencia puede llegar a tener en organismos internacionales, mismo en la ONU, para que se combata a este movimiento?

– Por décadas, la ONU ha sido más parte del problema que de la solución en el conflicto palestino-israelí. En los años setenta del siglo pasado se creó en su seno el Comité para el Ejercicio de los Derechos Inalienables del Pueblo Palestino, un foro de propaganda anti-israelí con aval de la ONU. El Consejo de Derechos Humanos es otro espacio donde los anti-sionistas tienen rienda libre para castigar injustamente a Israel. UNESCO no cesa de adoptar resoluciones anti-israelíes absurdas, como una reciente que sostiene que el Monte del Templo es un sitio islámico. De manera que veo improbable que la ONU se sume a los esfuerzos en combatir el BDS, que no es otra cosa sino la resurrección moderna del viejo -y en la práctica caduco- embargo árabe contra Israel, lanzado al momento del nacimiento del Estado judío.

– ¿Cuán instalado está el BDS en Argentina?

– Hubo manifestaciones del mismo en el 2013 cuando vino la Orquesta Filarmónica de Israel a tocar al Teatro Colón y adherentes al BDS se apostaron frente a las puertas de ingreso con pancartas pro-palestinas. Lo mismo ocurrió el año pasado cuando nos visitó Ajinoam Nini, y simpatizantes BDS protestaron frente al Teatro Coliseo. El hecho de que estos activistas radicales hayan querido censurar a artistas israelíes pacifistas, que de cualquier modo no son responsables por las políticas del gobierno, da cuenta de que los motiva una agenda intolerante a todo lo israelí y no tan sólo a las cuestiones políticas.

Foto: JPost

images

Julian Schvindlerman: Es analista político internacional, escritor y conferencista.

DEJAR UN COMENTARIO

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí