Los secretos de Mamilla, el barrio chic de Jerusalem

Jerusalem es una ciudad que con recorrerla durante unas horas genera fascinación. Es singular, desconcertante, inspiradora. La Tierra Santa representa un amplio crisol de culturas, colores y aromas. Y en ese marco no deja de destacarse la zona de la Puerta de Jaffa, uno de los ingresos a la Ciudad Vieja, donde existe un espacio predilecto para que respire el lifestyle de la ciudad. El punto ideal para disfrutar de la convivencia entre lo antiguo y lo moderno.

De tal modo, Infobae visitó el paseo del centro comercial a cielo abierto Mamilla, donde el pasado se funde con el presente, donde las boutiques de diseñadores internacionales conviven con los músicos callejeros. Un crisol que refleja tantas postales como diversas personalidades, donde se pasa del lujo de la modernidad a la riqueza de las tradiciones religiosas.

“Se trata de un puente entre las partes nuevas y antiguas de la ciudad, un puente entre las religiones” explicó a Infobae el gerente del hotel Mamilla, el majestuoso complejo

El Centro Comercial Mamilla se ubica en el corazón del barrio homónimo, que fue destrozado durante la guerra árabe-israelí (1948) y la Guerra de los Seis Días (1967) y que fue reconstruído como un centro urbano luego por el Gobierno local.

El centro comercial se encuentra abierto desde las 10 hasta las 19 (Shutterstock)
El centro comercial se encuentra abierto desde las 10 hasta las 19 (Shutterstock)

El responsable de la renovación, en el 2007, fue el reconocido arquitecto israelí Moshe Safdie, que también llevó a cabo la restauración de importantes obras como el Columbus Centre de Nueva York y el aeropuerto nacional Ben Gurion. El especialista logró darle una nueva identidad a las edificaciones y logró posicionarlas como verdaderas joyas arquitectónicas.

Bajo el cumplimiento de la orden de Jerusalem, donde todas las urbanizaciones deben ser construidas con la piedra de original de esta ciudad- caliza -, Safdie logró de esta manera recrear la atmósfera que remite a tiempos pasados.

Se trató de una meticulosa labor donde cada ladrillo fue desmontado y luego vuelto a colocar en el mismos sitio. Para poder realizarlo de manera efectiva, cada unidad fue numerada. De esta manera, algunas fachadas todavía registran esas inscripciones numéricas, que dan garantía de la reliquia arquitectónica.

«La piedra caliza, símbolo de esta ciudad, protege y respeta la esencia de Jerusalem, pero a la vez es la fachada de este glamoroso paseo de compras» detalló a Infobae Emanuel Rabbanian-Shapira, Director PR del Hotel Mamilla.

La piedra caliza numerada para respetar el orden original de las antiguas fachadas (Shutterstock)
La piedra caliza numerada para respetar el orden original de las antiguas fachadas (Shutterstock)

Además de las boutiques y restaurantes, también hay viviendas particulares. Por su privilegiada ubicación y deslumbrante vista a la ciudad antigua, los valores habitacionales son de los más caros de la capital de Israel.

Fuente: Infobae

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