El intendente de Jerusalén no irá a la marcha del Orgullo Gay para no ofender a los religiosos

El alcalde de Jerusalén, Nir Barkat, dijo que no acudirá a la Marcha del Orgullo que se celebrará mañana en esa ciudad porque no quiere «ser parte del daño al público ultra ortodoxo y religioso sionista», según declaró.

«La comunidad gay y lésbica (…) tiene derecho a marchar. La Municipalidad, yo y la Policía estamos haciendo todo lo posible para facilitarles ejercer su derecho, pero necesitan saber que esto hiere a otros», dijo.

En su opinión, «la tolerancia no es sólo dejar que la gente marche, sino buscar la manera de conseguir lo que quieren sin ofender las opiniones o sentimientos de otros. En Jerusalén hay una gran parte de la población que pasa un mal momento con el desfile».

«El pluralismo en Jerusalén va en todas las direcciones», añadió el intendente.

Jerusalén, con un tercio de su población ultra religiosa judía, celebra anualmente una pequeña marcha con grandes medidas de seguridad, que el año pasado no impidieron el ataque de un ultra ortodoxo que mató a puñaladas a una adolescente e hirió a otras cinco personas, por considerar el evento y la homosexualidad «una aberración».

Más importante es el desfile en Tel Aviv, que celebra cada año por todo lo alto una Semana del Orgullo Gay a la que acuden miles de personas y que transcurre, en general, sin incidentes.

El tono festivo se sustituye por una llamada a la tolerancia y la igualdad en Jerusalén, una ciudad donde la comunidad LGTB se enfrenta a muchas más dificultades por su conservadurismo y religiosidad.

La comunidad LGTB de la ciudad de Beersheva (sur del país) canceló también la semana pasada su desfile después de que la Corte Suprema le prohibiese pasar por la calle principal tras la advertencia policial de que heriría los sentimientos religiosos de los residentes –en este caso aparentemente musulmanes-. EFE y Aurora

DEJAR UN COMENTARIO

Please enter your comment!
Please enter your name here