El representante de la oficina europea del Centro Simón Wiesenthal, Dr. Shimon Samuels dialogó con la CADENA JUDÍA DE INFORMACIÓN VIS A VIS y se expresó en referencia al creciente antisemitismo que se está viviendo en Francia junto a la aceptación que están obteniendo en Europa los movimientos políticos de derecha.
«Hoy en Europa hay una polarización y ya no existe el centro izquierda o derecha, entonces es difícil trabajar. Normalmente nosotros tratamos de tener un trabajo bipartidista, pero esta polarización se presenta con ciertas amenazas de extrema izquierda con respecto a su antisemitismo en alianza con los grupos musulmanes islamistas yihadistas de un lado, y cada vez más debido a la ola de inmigrantes de África y de Siria. Hay un expansionismo de la extrema derecha que se siente socialmente en Francia, Alemania, etc. En Holanda ellos no consiguieron lo que pensaron recibir, pero es un elemento fuerte. En los dos países que mencione anteriormente habrá elecciones. Hay una ofuscación porque el liderazgo, que ostenta ser moderado, aunque de vez en cuando hace alguna exclamación que claro que es anti-judía. Nosotros tenemos que hacer nuestra senda entre todas esas fuerzas. Existe mucha confusión: hay judíos que piensan que esa extrema derecha puede responder a la crisis institucional de los judíos en Europa Oriental. En el caso del Frente Nacional su líder parece más suave, pero alrededor de ella hay gente de pasado neo-nazi o cabezas rapadas. Si ganan no solamente las elecciones presidenciales, sino las regionales, ellos pueden tener el dominio en carteras de juventud, deporte, cultura e influenciar mucho en las escuelas», aseveró Samuels ante el creciente expansionismo de la extrema derecha en Europa.
«Estoy seguro que muchos de estos votos son protesta al sistema existente y a la administración actual. En Francia, es cierto que hay una frustración con el gobierno de la izquierda. Pero también sus ensayos y darle el voto a ciudadanos argelinos y marroquíes, dado que Argelia y Marruecos fueron parte de Francia en su momento, eso va a ganar para la izquierda algunos miles de votos. En Estados Unidos le dicen «cambiar las reglas del juego electoral». Es un peligro, pero no letal para las comunidades judías. Lo que es una amenaza letal es la extrema izquierda y su alianza con el yihadismo, como nosotros vemos en el caso de la oposición laborista en Inglaterra con la consecuencia del Brexit. Yo tengo en París un coche con matrículas británicas dado que viajo mucho a Gran Bretaña. Un día después del voto en Inglaterra sobre el Brexit baje para estacionar mi coche en un estacionamiento municipal, pero no me abrían el portón. Entonces un marroquí me dice que yo tenía placa británica y que no podía estacionar. A lo que le contesté que yo era extranjero y que él también lo era, entonces todos los extranjeros juntos debíamos crear un puente contra las tonterías. Pero eso no fue el problema, las personas que se agolparon para ingresar al estacionamiento comenzaron a tocar las bocinas y bajaron de sus coches, me oyeron decir eso y me comenzaron a gritar a mí: «Extranjeros afuera». Este es un ejemplo de una polarización y una frustración de perder la identidad, pero en las mayoría de los casos es muy superficial», enfatizó el representante europeo de la ONG, Centro Simón Wiesenthal
Por último, se lo consultó a Samuels acerca del antisemitismo en Francia que provocó que muchas familias judías hagan Aliá: «El antisemitismo en Francia es bipartidista, la única cosa que lo es. Hay un elemento que no es muy positivo: cuando sucedieron los ataques terroristas al teatro Bataclan y la matanzas en la feria que asesinaron a 85 personas eso produjo muchas reacciones preguntándose: ‘¿por qué nosotros? ¿por qué no le sucedió a los judíos? Es normal atacar al judío, pero no a nosotros’. Elie Wiesel, sobreviviente del Holocausto, aseguró que lo que empieza con los judíos, no termina con los judíos. Hay una indignación que lo que le pasaba a los judíos, ahora le toca a la sociedad francesa en general. Un rabino que visitó en un hospital a sobrevivientes de los ataques terroristas fue agredido por los médicos que le gritaban: «Sinagogas afuera de París». Que existe y crece una actitud anti-judía es tan obvio. En los medios de comunicación la palabra judío no es neutra. La palabra tiene rasgos negativos, como cuando en las películas de vaqueros de Hollywood el que utilizaba sombrero negro fue siempre el malo y el actor que tenía sombrero blanco es el bueno. Acá en los medios de comunicación sucede lo mismo con la palabra judío que junto con sionista e Israel, son palabras negativas. Ahora se encuentra expresado de forma subliminal, esto es la culpa de los medios de comunicación».

