Suecia lanzó un programa para combatir la negación del Holocausto y el antisemitismo

Con encuestas que muestran que «un montón de judíos suecos tienen miedo de mostrar su judaísmo», en Estocolmo, capital de Suecia, se han intensificado los esfuerzos para enseñar sobre el Holocausto como un medio de lucha contra el antisemitismo, dijo la directora de un programa dirigido por el Gobierno.

«El Gobierno sueco está invirtiendo mucho dinero para combatir el fenómeno del antisemitismo y la islamofobia», agregó Ingrid Lomfors, directora del Foro de Historia Viva (Forum för levande historia) en Suecia, en una entrevista con The Jerusalem Post.

El Foro es una autoridad pública establecida por Suecia hace 15 años con el objetivo de «promover la democracia, la tolerancia y los derechos humanos utilizando el Holocausto como punto de partida».

Es que en noviembre, el Gobierno anunció un estipendio adicional de 156 millones de coronas para desarrollar un nuevo programa nacional para el recuerdo del Holocausto, con el objetivo de combatir el antisemitismo y el racismo.

«Nuestra tarea es enseñar la educación sobre el Holocausto, pero también aprender de la historia – aprender sobre el Holocausto y aprender del Holocausto – qué lecciones se pueden extraer en términos de cómo miramos a la democracia, el riesgo del populismo y el racismo, Encontramos advertencias tempranas «, dijo Lomfors.

Lomfors, un historiadora que ha dedicado 30 años a estudiar el Holocausto, estuvo en Israel este mes buscando información de instituciones como Yad Vashem para ayudar a construir el programa sueco.

«Estoy muy contenta de que el Gobierno nos haya dado esta oportunidad, pero al mismo tiempo también podemos decir que de alguna manera es triste que se necesite hacer esto», aseveró.

«Esto fue realmente impactante para todos nosotros», dijo, aunque agregó que «en ese momento, hace unos 20 años, no hablamos del Holocausto».

Otro factor detrás del esfuerzo de Suecia fue el renovado interés y el diálogo sobre el Holocausto debido a los titulares que rodean el arte saqueado nazi.

Lomfors describió la situación en Suecia hoy como «muy compleja».  «Por un lado se puede ver una tendencia de que la tolerancia está aumentando, los jóvenes de hoy en día son cada vez más tolerantes y el país, demográficamente hablando, se está volviendo más pluralista», dijo. «Al mismo tiempo, usted tiene un aumento de las ideas racistas – el discurso de odio y el crimen de odio -, así como el aumento del populismo».

«Creo que hay un aumento en el antisemitismo, y un aumento en los crímenes de odio, que es cierto para muchos grupos minoritarios», expresó. «Muchos judíos suecos tienen miedo de mostrar su judaísmo. La educación sobre el Holocausto en las escuelas suecas no es suficiente».

El Foro que dirige busca ayudar a los educadores a ejecutar programas educativos y culturales, crear materiales digitales, organizar conferencias regionales y desarrollar exposiciones sobre el Holocausto, dijo.

«Definitivamente reformará la sociedad sueca y mi institución tiene que tener esto en cuenta cuando esbozamos los programas. Tenemos que aprender más sobre las actitudes de los recién llegados «, aseguró.

«El antisemitismo es global y si realmente quieres combatirlo tienes que trabajar en forma global, el racismo no tiene fronteras nacionales», culminó.

Vía CFCA

3 COMENTARIOS

  1. Hablar del Holocausto esta bien pero no para dar lastima para mostrar que esas mujeres sometidas son las mismas que hoy estan en la FDI y que defienden a Israel y que su honor no es ultrajado por pedofilos como si les pasa a las suecas. Asi se combate el antisemitismo mostrando lo que somos y como aportamos a la humanidad con orgullo.

  2. Está bien mostrar el Holocausto, pero al mismo tiempo debe enseñarse la pasividad del mundo frente a él y hacer un «mea culpa». Mostrar que de la injusticia y la muerte resurgió un pueblo que devuelve a cambio, vida rediviva y avances para toda la humanidad. Sin odios. Y que no obstante, es odiado. No caben comparaciones con el «racismo», porque la judeofobia no es un «racismo». Es muy específico y tiene otros orígenes y otras implicancias.

  3. Creo que seria mejor que en vez del nombre «marcha por la Vida» al recorrer el campo de concentración de Auschwitz, debería llamarse «Marcha por el Derecho a la Vida». Es decir que nadie en el mundo sea capaz de quitar la vida a su semejante solo por no compartir su ideología y cuando recorran las distintas muestras de genocidio digan » esto puede volver a pasar si vuelve algún dictador a dirigir nuestras vidas.-

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