VIDEO: A 525 años de la expulsión de los judíos de España, sonó el Hatikva en el Palacio Real

El presidente de Israel, Reuvén Rivlin, y su esposa fueron escoltados por la Guardia Real de España y el himno de ambas naciones fue entonado con los 21 cañonazos de rigor.

Se trata del primer viaje de Estado de un presidente israelí a España desde hace 25 años y en el nuevo protocolo instaurado por Felipe VI desde la visita del presidente argentino Mauricio Macri la recepción a los jefes de Estado tiene lugar en el Palacio de Oriente en vez de El Pardo, como antaño, a fin de dotarlo de mayor solemnidad.

La visita se enmarca en medio de la crisis secesionista en Cataluña y en el Gobierno español y en el Ministerio de Asuntos Exteriores se miraba estos días pasados con algún recelo las posturas tibias o excesivamente neutrales del ejecutivo de Israel sobre el conflicto.

Rivlin, consciente de ello, durante la cena oficial en el Palacio Real fijó una posición clara y rotunda en un añadido inicial a su discurso: “Sus majestades, el Rey y la Reina de España, antes de empezar, su majestad, permítame decir: ´España es un país para nosotros y su excelencia es el símbolo de esa unidad´. Todos los ciudadanos de España son queridos para nosotros y nosotros esperamos y rezamos para que todos los conflictos sean resueltos pacíficamente”.

Acto seguido, agregó: «Y confiamos en Su Majestad». Estas últimas cinco palabras fueron añadidas en el último momento, ya que no figuraban ni en el discurso impreso que se repartió entre los 130 invitados a la cena, ni en el párrafo introducido a última hora sobre la unidad de España.

Por su parte, el Rey alabó el patrimonio de la diversidad de la democracia española y el reencuentro de los sefardíes de todo el mundo.

La semana pasada, el embajador israelí, Daniel Kutner, afirmó que su país «no reacciona ante asuntos internos de otras naciones», pero fuentes de la comunidad judía de Madrid esperan que Reuven Rivlin abogue directamente hoy en la Cámara Alta por la unidad de España, un discurso que se espera con sumo interés en clave internacional.

Durante la cena de gala que los Reyes ofrecieron en su honor ayer por la noche en el Palacio Real, Rivlin destacó ante más de 130 invitados de ambos países, la presencia de empresarios catalanes como el presidente de la CEOE, Juan Rosell; el de la Cámara de Comercio de España y de Freixenet, José Luis Bonet, y el de SEAT, Luca de Meo.

El mismo domingo por la tarde en que Rivlin y la primera dama israelí, Nechama Rivlin, aterrizaran en España, el presidente israelí se reunió con representantes de las comunidades judías en España, y el presidente de la delegación madrileña, David Hatchwell, recordó que además se cumplen 100 años desde la construcción de la primera sinagoga en Madrid desde la expulsión de los judíos en 1492.

«España reivindica sus vínculos con el pueblo judío». Don Felipe, en presencia del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, la presidenta del Congreso, Ana Pastor, o el ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, alzó su copa para brindar por la «firme voluntad de los españoles de caminar junto a quienes encarnan una parte fundamental de nuestra historia». En unas palabras comprometidas, el Jefe del Estado subrayó «con orgullo la posición de vanguardia de España en la lucha contra el antisemitismo», y aseveró que nuestro país, dentro de que «integra el patrimonio de la diversidad, reivindica hoy sus vínculos con el pueblo judío».

“Nos emociona ver cómo sefardíes de todo el mundo acuden al reencuentro con España y, sin perder su previa nacionalidad, se convierten en nuevos compatriotas nuestros”. El rey Felipe VI alabó así “el patrimonio de la diversidad” de la actual España democrática y la relacionó con sus vínculos históricos con el pueblo judío en la noche de este lunes, durante la cena oficial con la que agasajó al presidente de Israel, Reuven Rivlin, en el final de su primera jornada de su visita de Estado.

No son muy habituales ni frecuentes las visitas oficiales de autoridades israelíes a España pese a las evidentes buenas relaciones e históricas entre ambos países. La anterior visita de Estado la protagonizó hace 25 años el entonces presidente Herzog, en 1992, con motivo del 500 aniversario de la expulsión de los judíos. En 2011 el presidente Simón Peres realizó otra visita oficial, no de Estado, como devolución al viaje que los entonces Príncipes efectuaron a Israel ese año. El viaje actual, que se había preparado para conmemorar en 2016 el 30 aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas y se tuvo que aplazar por el parón político nacional que se vivió ese curso, se ha cuidado ahora con esmero.

La Casa del Rey ha concedido a esta visita de Estado el nuevo tratamiento más institucional y protocolario. Además de la cena de gala, ha habido ocasión para recepciones, entrega de las llaves de la capital y encuentros con las comunidades judías locales, con entidades culturales, económicas y empresariales de ambas naciones. Por parte del Gobierno acudió el presidente, Mariano Rajoy, con su esposa, la presidenta del Congreso, Ana Pastor, el del Senado, Pío García Escudero, la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría con su marido, los ministros Alfonso Dastis (Exteriores), Dolors Monserrat (Sanidad), Rafael Catalá (Justicia), el presidente del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Supremo, Carlos Lesmes, y otras autoridades.

El rey Felipe VI no desperdició el momento, con los primeros discursos de esta estancia, para pronunciar unas palabras en hebreo, para rememorar recuerdos comunes, para corroborar el avance de España e Israel en estos años y para marcar algunas ideas sobre la importancia de esta colaboración. El Monarca reseñó así que ese “legado” que une a ambas naciones “trasciende por su profundidad y significación” y ensalzó la “herencia sefardí” como “la edad dorada de la cultura judía preservada durante siglos en el lenguaje y las costumbres de tantos sefardíes en todo el mundo”.

Felipe VI quiso destacar algunos nexos entre España e Israel y ensalzó que la actual “España democrática, que integra el patrimonio de la diversidad, reivindica hoy sus vínculos históricos con el pueblo judío”. Y cuando añadió que por todo ello se emociona al “ver cómo sefardíes de todo mundo acuden al reencuentro con España y, sin perder su previa nacionalidad, se convierten en nuevos compatriotas” de los que los españoles se sienten “verdaderamente orgullosos”.

El Monarca rememoró así que hace dos años, en el Palacio Real, se organizó un acto solemne para ensalzar la importancia del reencuentro histórico que supuso la aprobación de la ley en materia de concesión de nacionalidad española a los sefardíes originarios de España. Y repitió las palabras de entonces: “Cuánto os hemos echado de menos, al pueblo sefardí, al pueblo amigo judío”.

 

Vía Enlace Judío

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