Pakistán liberó al cerebro de los atentados de Bombay, en el que fueron asesinados un rabino y su esposa

El líder del Jamaat ud Dawa (JuD), Hafiz Said, acusado por Estados Unidos y la India de ser el responsable del ataque que causó 166 muertos en Bombay, capital financiera de la India, en 2008, fue puesto en libertad tras 10 meses de arresto domiciliario.

“A las 12 de la noche, las autoridades policiales abandonaron su casa y pusieron fin a su arresto. Ahora él es libre y puede ir donde quiera”, dijo Ahmed Nadeem, portavoz de JuD, organización incluida en la lista de grupos terroristas de Estados Unidos y la ONU y señalada como supuesta pantalla de la organización Lashkar e Taiba (LeT).

Said, incluido en 2008 en la lista de terroristas de la ONU, retomó las actividades de su organización y liderará los rezos del viernes en su cuartel general en la ciudad de Lahore (este), donde han acudido miembros de su grupo para felicitarlo, según indicó el portavoz.

“Said es un predicador que habla por los pobres del país y por la libertad de la Cachemira ocupada por India y continuará con ello”, añadió Nadeem.

Un tribunal rechazó prolongar el arresto domiciliario del líder de JuD por falta de pruebas o una justificación para ello. Said había sido puesto bajo arresto domiciliario el pasado 30 de enero en su casa y cada tres meses un tribunal renovaba la detención.

El Gobierno indio manifestó su indignación por la puesta en libertad de Said, lo que en su opinión “confirma una vez más la falta de seriedad del Gobierno paquistaní a la hora de llevar a la Justicia a los autores de actos atroces de terrorismo”.

Según la India, Said es el fundador y líder de LeT, grupo que ha llevado a cabo ataques terroristas en la parte india de Cachemira, región por la que India y Pakistán han librado dos guerras.

En la matanza de Bombay, que se prolongó durante tres días, los atacantes utilizaron rifles de asalto y granadas en una estación de tren, un centro judío y el emblemático hotel Taj Mahal, con el resultado de 166 muertos y 237 heridos.

Entre los muertos figuran los emisarios del movimiento jasídico Jabad, el rabino Gavriel Holtzberg y su esposa Rivka, que estaba embarazada, y quienes fueron tomados como rehenes y asesinados en la Casa Jabad de Bombay junto con otros cuatro turistas judíos que visitaban el lugar

Estados Unidos ofrece una recompensa de 10 millones de dólares por Said y hay una alerta roja de Interpol para su captura por los atentados de Bombay, pero el líder islamista se ha movido libremente, participando en actos y dando discursos por Pakistán, donde su grupo es popular por su trabajo caritativo.

 

Vía Aurora

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