Dominique Tomasov: «No se puede entender la historia de la Ciudad de Barcelona sin la historia de sus judíos»

Dominique Tomasov, arquitecta especializada en patrimonio judío, dialogó en exclusiva con Vis á Vis por Radio El Mundo – AM 1070 sobre su actividad, en qué se diferencia de otros patrimonios y si las autoridades de Barcelona están interesadas en volver a mostrar la identidad judía.

Tomasov explicó qué significa ser arquitecta en Patrimonio Judío: «Cuando llegué a vivir en Barcelona empecé a observar la ciudad y me interesé con particular atención en los espacios que pueden hablarnos de la historia judía que una vez hubo en la ciudad hace muchos años. Empecé a rascar, rascar, rascar y nuestra gente no lo conocía. Los historiadores los conocen, los estudiosos, pero no es algo visible. Me parece importante empezar a hablar de ese tema desde una identidad judía que cuando yo empecé a hacer esto no había gente en la calle trabajando este tema. Seguí evolucionando en la línea de trabajo para hacer investigación en temas muy específicos. Particularmente me interesa la protección de los antiguos cementerios, que es lo que mayormente queda. Lo que es edificación, lo que es arquitectura como lo conocemos originalmente, no quedan prácticamente sitios. Pero como arquitecta me interesan los espacios de la ciudad que pertenecían a la identidad de un colectivo, no como propiedad sino como identificación de un colectivo que vivía en la ciudad. En los cementerios hablan de una comunidad que tuvo una vida que luego fue enterrada en este espacio».

  • ¿Cómo se puede diferenciar el patrimonio cultural judío con otros patrimonios y otras identidades?
  • «Es interesante ya que no me habían hecho esta pregunta ni me la hice yo a mí misma. Yo te diría que más que las piedras, es lo que sucede en los entornos de las piedras, o sea en los espacios que encierran las paredes que se generan y se desarrolla dentro de un edificio de un determinado lugar, en las calles. Eso es lo que cambia la identidad de un espacio. No necesariamente algo visual, algo material. A mí el tema de las piedras no me interesa demasiado. Es curioso siendo arquitecta que te diga eso, pero como siempre digo, si el pueblo judío hubiera cerrado sus piedras habría muerto hace mucho tiempo. Mientras tanto, el tipo de vida de las casas son iguales, de las casas de los no judíos, pero la vida que se desarrolla adentro es diferente».

A su vez, reveló de cuánto data la presencia judía en Barcelona: «Tenemos una información muy indirecta y precisamente es una referencia a entierros de la comunidad judía en un espacio que era su cementerio. Y esta referencia se remonta a la mitad del siglo IX. Es precisamente una carta de la comunidad judía de otra ciudad, no de Barcelona, del mismo Rey del Reino de Aragón que regulaba la vida de los judíos en todo el reino, y esta comunidad le pide más tierra para su cementerio porque las tierras que tiene le resultan pequeñas por la cantidad de muertes que sufren por la peste negra del siglo XIV. Y en esta carta se refiere esta comunidad judía de la ciudad de Tortosa a la comunidad de Barcelona, que tiene un cementerio muy antiguo en donde algunas de sus tumbas tienen más de cinco siglos. Tenemos que conformarnos con esta información ya que no hay ninguna información en papel registrada que hable del permiso del rey o de los condes a una comunidad. Así que digamos Siglo IX».

  • Durante la época de inquisición se trataba de ocultar todo lo que fuera identidad judía. Ahora, ¿las autoridades actuales están interesadas en volver a mostrar esa identidad o hay apatía?
  • «Todo depende del gobierno de turno y, como se sabe en todos los países, en los periodos de gobierno en general no hay continuidad. Hay un grupo en el gobierno y luego aparece en contrario y luego el antiguo grupo, entonces es difícil mantener una continuidad de políticas al menos que esté decidido y existan piedras. Hay una noticia que el viernes pasado se descubrió una placa, que es un nuevo nombre de la calle central del barrio judío de Barcelona, cambiando el nombre durante siglos de la calle de Santo Domingo. Santo Domingo era el día del calendario cristiano en que acabaron unos ataques a la comunidad judía de Barcelona que terminó diezmando a la comunidad y dispersando a los pocos sobrevivientes que quedaban sin bautizarse. Dejó de haber vida judía en Barcelona en 1393. Esa calle a petición de las comunidades judías de Barcelona pasa a llamarse a partir de ahora Salomón Denadrev, quien era el famoso rashback tan mudista, jurisconsulto, el que puso a Barcelona en el centro de la Halajá en la Edad Media. Un rabino muy consultado y actualmente muy estudiado. Pareciera ser que una parte del gobierno está a favor de dignificar aspectos de la memoria de la comunidad judía. No se puede entender la historia de la Ciudad de Barcelona sin la historia de sus judíos que aportaron mucho en su momento y continúan aportando. No sé muy bien si esto se va a dar cuando yo vaya de vuelta a Barcelona, y espero llevarme algunas cartas de aquí en donde se pida que por favor el cementerio antiguo sea dignificado».

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