
En un nuevo acto que compartió junto a la comunidad judía argentina, el presidente Javier Milei defendió nuevamente al capitalismo de nueva empresa, al sostener que es “el sistema que Dios preparó” y que es el que permite “traer el paraíso a la tierra”.
“Antes de que existiera el Estado, el mercado o cualquier cosa que haya creado el humano, existía el trabajo”, comenzó diciendo el jefe de Estado.
El mandatario se expresó de esta manera en el Palacio Libertad, donde fue el orador principal en el «Tributo al Rebe de Lubavitch«, con motivo del 32º aniversario del fallecimiento del rabino Menajem Mendel Schneerson, donde aprovechó para promocionar su próximo libro y dijo que «las condiciones que el capitalismo necesita para funcionar están escritas en los diez mandamientos«.
En un discurso prácticamente dedicado en su totalidad a la espiritualidad, Milei repasó desde una perspectiva religiosa la evolución de la sociedad y la llegada de la tecnología.
“El capitalismo de libre empresa es el sistema que Dios preparó a través de su ley para que, después de la caída, el trabajo continuara. No lo inventó el hombre, el hombre lo descubrió al obedecerlo. Está escrito en los diez mandamientos, en el orden moral que el creador estableció antes que cualquier otra cosa”, señaló.
Al respecto, sostuvo que este modelo económico “permite que el hombre trabaje e innove, descubra tecnología y genere prosperidad dentro de sus condiciones actuales y, más aún, es el camino que permite traer el paraíso a la tierra”.
Al repasar los diez mandamientos, Milei sostuvo: “No matarás es el derecho a la vida, establece el principo de no agresión en su forma más pura: la vida del prójimo es inviolable”. “No robarás: sin propiedad privada no hay mercado, si se confisca, se saca el incentivo a producir”, agregó.
Por otro lado, sostuvo: “No codiciarás, sin respeto por lo ajeno no hay convivencia pacífica”. “El paraiso no se alcanza, se trae y se trae cumpliendo la ley de Dios en esta tierra y en este tiempo”, agregó Milei. “Durante años se instaló la idea de vivir de subsidios o recursos ajenos, sin generar riqueza alguna. Pero luego, afortunadamente, los argentinos despertaron y comprendieron que la properidad real requiere esfuerzo y creación de valor”, remarcó.
«La prosperidad material es la consecuencia natural de la obediencia espiritual. El paraíso no se alcanza, se trae. Y se trae cumpliendo la ley de Dios aquí, en esta tierra, en este tiempo», insistió Milei.
Aseveró que «hay un orden moral en el universo, que ese orden tiene consecuencias materiales concretas y que el hombre libre que honra la ley de Dios está construyendo, ladrillo a ladrillo, sudor a sudor, el único paraíso que nos está permitido edificar en esta vida, No el paraíso que perdimos, el que podemos traer. El que se atrae con obediencia, con trabajo, con libertad, el que se trae cuando uno elige la vida y el bien, y le da la espalda de una vez y para siempre a la muerte y el mal. Esa es la batalla y en esa batalla estoy, y estoy con todo».
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En el acto de este lunes también estuvo el rabino Tzvi Grunblatt, máxima autoridad de la comunidad Jabad en Argentina, quien también brindó unas palabras.
El dirigente fue quien presentó a Milei y se refirió a él como ”un amigo del pueblo judío y eso es algo que no es una vergüenza, es algo de lo que hay que estar orgulloso”.
En otro tramo de la jornada también habló Yosef Chaim Ohana, un ex secuestrado liberado de la Franja de Gaza tras pasar más de dos años en túneles.
El joven recordó el calvario que vivió la noche que lo capturaron, en medio de la trágicamente recordada fiesta electrónica, y a lo largó de los días que estuvo cautivo.
El sobreviviente de aquel salvaje hecho perpetrado por la agrupación terrorista Hamás llegó a Buenos Aires recientemente desde Israel junto a su padre, Avi Ohana, que lo acompañó también durante el evento.
El hombre también dio un emotivo y efusivo discurso en el que le agradeció al líder religioso, a quien conoció en persona y le rezó todos los días del secuestro, por haberle devuelto a su hijo vivo.
Entre otras anécdotas, contó cuando Yosef, todavía en un túnel de Hamás, logró captar con una radio, y luego de meses, una señal proveniente de Israel, que era un programa en el que, justo en ese momento, estaba siendo entrevistado su padre. “¿Cómo puede ser que algo como esto pase si no es por obra de Dios?”, se preguntó.
El homenaje se realizó en las vísperas del 3 de Tamuz (que este año será el jueves 18 de junio en el calendario gregoriano), fecha en la que en 1994 falleció el Rebe de Lubavitch, uno de los referentes más importantes para el mundo judío.


