Fuerte comunicado de la Fundación Judaica: «Resistir a las pretensiones hegemónicas del actual presidente de la Amia»

La Fundación Judaica emitió un comunicado de 8 puntos de acuerdos programáticos pero a la vez repudia actitudes del Presidente de la Amia Agustín Zbar durante la Asamblea que consagró a Jorge Knoblovits como nuevo presidente de la Delegación de Asociaciones Israelita Argentina (DAIA).

Comunicado a la opinión pública comunitaria

En su carácter de afiliadas, las instituciones abajo firmantes compartimos con la comunidad judía y la sociedad toda, los motivos por los que hemos votado a Jorge Knoblovits como presidente de la DAIA.

A tal fin, hemos aceptado la invitación de sumarnos en base a un acuerdo expresado en una carta compromiso, para trabajar y sostener durante la gestión los siguientes principios programáticos:

1. Asegurar la plena vigencia de igualdad para todas las denominaciones de la comunidad de acuerdo al Estado de derecho constitucional, a la igualdad de género y a la diversidad.

2. Denunciar a toda persona o institución que discrimine a miembros de la comunidad judía por cualquier motivo.

3. Promover la aceptación plena de la autenticidad de toda denominación y filiación judía comunitaria en su diversidad sociocultural, ideológica y de práctica religiosa (incluyendo a la ortodoxia como una expresión de la diversidad, pero no en una forma excluyente, dominante o monopólica, que impida la igualdad de derechos o prestaciones comunitarias).

4. Garantizar el ciclo de vida pleno y legítimo dentro del ámbito comunitario, desde el nacimiento, el judaísmo por elección a través de la conversión; como así también dar sepultura judía de acuerdo a las diversas corrientes y respetando las prácticas institucionales de las afiliadas.

5. Exigir la denominación y pleno uso del edificio comunitario de la calle Pasteur 633 como sede de AMIA-DAIA, asumiendo un uso compartido como ha sido históricamente.

6. Resistir a las pretensiones hegemónicas del actual presidente de la Amia por su reciente conducta en la asamblea de DAIA demostrando su actitud prepotente, violenta y éticamente repudiable que expresa su visión autoritaria y hegemónica, que no es atribuible a la ortodoxia sino a quien abusa del poder en esta función.
Las recientes actitudes violentas no son un exabrupto circunstancial sino un patrón de conducta de quien no debería tener cargo alguno en el seno de nuestra comunidad.
Su proceder no solo fue éticamente repudiable, sino que dejó en evidencia que no quiere servir a la comunidad toda, a la que debe representar en la mutual que preside —y no únicamente a los intereses del sector ortodoxo que dice representar— y a su vez demostró que se sirve de su personalidad abusiva y patotera para su figuración personal y política.

7. Reconocer con el mismo grado de legitimidad a los tribunales rabínicos del judaísmo ortodoxo, conservador y reformista.

8. Comprometer una rendición periódica ante el plenario de comisión directiva con un informe de gestión ante asamblea de afiliadas.

Confiando en el compromiso y capacidad para promover y sostener estos principios, desde nuestras instituciones hemos votado al Dr. Jorge Knoblovits como presidente, comprometiendo un trabajo colaborativo en esta nueva etapa de gestión en DAIA.

Fundación Judaica:  NCI-Emanu El, Templo Libertad, JAG, Templo Paso, Centro de Espiritualidad Judía Mishkan, Instituto Rabínico Reformista y Jazón Arzeinu.

2 COMENTARIOS

  1. Agustín Zbar, el flamante presidente de la Amia, el rezó el kadish a la DAIA en su discurso de asunción. No pudo haber tenido un comienzo más infeliz. Introducir planteos sectoriales excluyentes en las estructuras comunitarias es indigno en quienes tienen las responsabilidades de dirección, que deben contemplar la totalidad de los socios de la Kehila y no de quienes detentan un poder transitorio. La AMIA es una mutualidad, a la que pertenezco y atiende los asuntos internos de nuestra grey . Su actual conducción no me representa como tampoco a la mayoría de los judíos de Buenos Aires que no votaron por motivos que ahora no vale la pena analizar. La DAIA es la representación externa de la Comunidad formada por las Instituciones que la componen y reflejan con mayor autenticidad el mosaico de componentes de nuestro grupo humano pluralista. El sectarismo avieso que introduce la flamante autoridad de la AMIA en la página de los avisos fúnebres en «La Nación» de hoy: «únicos cementerios ashkenazim avalados por el Gran Rabinato de Israel» es un fragante desvío demagógico de la verdad. La religión judía, ashkenazi, sefardí, oriental, falasha, yemenita o la que fuere, no tiene una central mundial al modo del Vaticano para los católicos. El Gran Rabinato de Israel atiende los asuntos de Israel y no tiene ninguna injerencia en nuestros asuntos locales ni de los judíos de otros confines.

    Acerca del punto 5 del comunicado de la Fundación Judaica es necesario aclarar que el edificio comunitario de Pasteur 633 fue oportunamente escriturado sólo a nombre de AMIA porque DAIA por muchos años funcionó sin contar con personería jurídica y que su accionar desde principios de los años treinta del siglo anterior estuvo siempre abocado a la lucha contra el antisemitismo. Sería sano que se restablezca el equilibrio: que AMIA se ocupe sólo de asuntos internos de los judíos de Buenos Aires y que su presidente no esté viajando por el mundo en cuestiones que no son de su atingencia y la DAIA se dedique a su accionar específico: la representación política del judaísmo ante el mundo exterior.

DEJAR UN COMENTARIO

Please enter your comment!
Please enter your name here