Lic. Laila Berliner: «La Fundación Katz brinda servicios terapéuticos y culturales a las familias cuya situación no les permite acceder a espacios privados»

Vis a Vis dialogó con la Directora Ejecutiva de la Fundación Abraham Katz, Laila Berliner, quien explicó los alcances de un espacio creado luego de la crisis en la Argentina del año 2001 y las adversidades que tuvieron que afrontar muchas familias de la comunidad con dificultades económicas y sociales.

¿Cuál es la misión de la fundación Abraham Katz?

La Fundación Abraham Katz nace luego de la crisis del 2001. En ese entonces nos pareció que sería de gran aporte organizar un espacio donde se pueda alojar a las familias de la Comunidad -con crecientes dificultades económicas y sociales- en aspectos Culturales y Psicológicos. Es decir un espacio para el abordaje del malestar colectivo e individual ofreciendo para cada quien lo que requiera. Así se fusionaron en la institución el histórico Majon Ben Tzbi (Horim) con sus cursos de Ivrit y el Centro Terapéutico naciente por esos años.

En tanto el impacto de la crisis empujó a las familias a buscar ayuda, entendimos que nuestra misión seria desde entonces brindar servicios terapéuticos y culturales a las familias cuya situación no les permite acceder a espacios privados o de mayor requerimiento económico. Buscamos alojar a quienes necesitan contención u orientación para que a través de los diversos tratamientos o propuestas culturales construyan las herramientas que le permitan desenvolverse en su vida cotidiana.

En su sitio web (https://www.fundacionkatz.org.ar/) podemos observar que realizan abordaje terapéutico desde hace 15 años. ¿Cómo lo llevan a cabo?

Con mucho esfuerzo, dedicación, deseo y apuesta de los profesionales y Comisión directiva. Cada espacio es sostenido por la convicción sobre aquello que nos apasiona. Los profesionales donan gran parte de su trabajo y la Comisión Directiva sale a la búsqueda de la ayuda solidaria para contar con recursos cuyo destino exclusivo es el de sostener los tratamientos de las familias de la Comunidad. Si bien solicitamos un bono contribución, éste es acorde a las posibilidades de cada caso.

¿Cuál es la franja etaria a la que se abocan?

No tenemos franja. El malestar y el padecimiento encuentran un espacio acorde para cada edad y situación vital/ evolutiva.

¿Qué otros servicios ofrecen?

Nuestro equipo profesional entendió hace tiempo que es tan necesario el espacio individual como dispositivos grupales y tanto psicoterapéuticos como psicopedagógicos. Consideramos que el espacio grupal promueve otro trabajo terapéutico y habilita otros recursos en la dirección de la cura.
En ese sentido contamos con un grupo terapéutico de niños y niñas en edad escolar con dificultades en el armado de vínculos. Otro grupo de la misma edad donde a través de la música y los nuevos estilos como el Frestyle pueden poner en palabras todo lo que les preocupa: problemas con las familias, con los compañeros, cosas que no entienden, etc.
Diseñamos un espacio compartido para la realización de la tarea dado que muchas veces la realización de las actividades escolares que deben ser trabajadas en casa generan espacios de mucha tensión. Por eso nos parece oportuno abrir un encuadre distinto donde aprender a hacer la tarea de forma más distendida.
En febrero/marzo del 2020 comenzaremos un espacio de terapia Multifamiliar. Es un dispositivo en el cual se produce el encuentro entre varias familias donde conversar, reflexionar, escuchar a otros, sentirse reflejado o encontrar respuestas a situaciones parecidas. Grandes, chicos, los unos y los otros dispuestos al trabajo bajo la coordinación de un especialista.

¿Por qué se creó un centro terapéutico comunitario?

Porque la Comunidad tiene un expertise muy rico en curar a través del encuentro con otros. Nos sabemos mejor todos juntos. Ayudándonos, colaborando los que pueden algunas cosas con los que pueden otras, recuperando prácticas colectivas y otras individuales. Estar juntos nos da la oportunidad de trabajar en red, revisar las prácticas que colaboran en procesos de mejora de las familias identificando factores comunes y promoviendo estrategias articuladas. Y la verdad ese saber hacer de la Comunidad judía en general, y en particular la de Buenos Aires, hace que un Centro terapéutico Comunitario sea una muy buena idea y un hecho que sigue creciendo.

La Fundación está ubicada en el corazón de Villa Crespo. ¿Eso les permite tener contacto directo con las escuelas y las instituciones del barrio para que les deriven pacientes?

Es que el Centro terapéutico se conformó a partir del intercambio con las escuelas. Es imposible el trabajo solitario y los chicos y chicas son mirados en forma conjunta, con lo cual no solo la derivación es importante y necesaria para que las familias lleguen a la Fundación sino el permanente dialogo con las escuelas y otras instituciones del barrio y otros barrios e instituciones. Pero si, Villa Crespo es un lugar estratégico para la Fundación y para que el alcance que tenemos lo podamos extender.

¿De qué otra forma se acerca la gente a la Fundación?

De boca en boca por suerte, en el intercambio de otras instituciones, por alguna publicidad, por nuestro Facebook.

¿Cuáles son los próximos desafíos de la Fundación?

Estamos enfocándonos en aspectos grupales, de capacitación como desarrollar el espacio cultural y sin dudas el gran desafío es generar nueva participación en particular en los colaboradores que permitan ampliar los horizontes y fomentar el vínculo con las instituciones comunitarias y con Medinat Israel

  •  ¿Cuáles son los objetivos para el 2020

La implementación de talleres. Por ejemplo música, teatro y danzas israelíes para niños y adolescentes. El arte, expresión y gestión para fortalecer nuestra identidad. El desarrollo de conferencias y ciclos temáticos con expertos en cada área.

El exdirector ejecutivo de la Organización Sionista Argentina, Benny Schneid, se incorporó hace poco tiempo a la institución como asesor institucional y habló con Vis á Vis sobre las actividades cultural que vienen realizando. «El concepto es revitalizar la Fundación, desarrollando actividades culturales, identitarias y de fortalecimiento de la condición judía. La reflexión y la diversidad de opiniones serán un ejercicio de enriquecimiento», expresó.

¿Cómo caracterizarías este espacio? ¿Qué entienden por espacio de reflexión?

Es el desarrollo de actividades que favorezcan el conocimiento, la información y su proyección futura. El espacio de reflexión se desarrollará a través de conferencias, paneles y talleres interactivos, a fin de nutrir a niños, jóvenes y adultos de nuestra riqueza histórica, valores y principios. Son raíces para enriquecer el accionar futuro y enfrentar los nuevos desafíos. El idioma hebreo es y será un factor importante. La temática amplia de Judaísmo Contemporáneo ocupará un espacio primordial en las actividades.

Quienes deseen asistir a la Fundación o comunicarse para saber más detalles pueden buscarlos en su Facebook, sitio web www.fundacionkatz.org.ar, teléfono: 4854-8253 / 4855-1707 o escribir a [email protected]

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