Ariel Eichbaum: «Trabajamos para llevar a la acción nuestro lema institucional de reparar el mundo“

El presidente de la AMIA, Ariel Eichbaum, dialogó en exclusiva con Vis á Vis y realizó una evaluación de lo realizado en el último año de gestión. Además, se refirió a las elecciones de la entidad que tendrán lugar el próximo 5 de abril y si verdaderamente existe «la grieta comunitaria».

  • Finalizó el año y es momento de evaluaciones. ¿Estás conforme con lo que pasó en este 2019 en la AMIA?

Absolutamente. Hemos tenido un año muy productivo, en un año muy especial en el que la entidad cumplió 125 años y en el que conmemoramos los 25 años del atentado terrorista.
Fue un año de muchísimos logros en todas las áreas en las que la institución despliega sus programas. Tuvimos un nivel inédito de participación tanto en los programas culturales, en las actividades del área de Juventud, de Educación, en los proyectos del área social y de empleo. Los números que demuestran esta participación son un récord en la historia de la institución. De los últimos 25 años, éste ha sido uno de los de mayores logros.

  • ¿Sentís que a pocos meses de finalizar la gestión se cumplieron los objetivos propuestos?

Sí, se cumplieron y en algunos casos se superaron. Es una gran satisfacción poder trabajar en la AMIA y presidir la gestión política. Las iniciativas de la Comisión Directiva cuentan con el apoyo de un equipo profesional extraordinario. Hemos podido sostener una agenda muy intensa con metas muy variadas que nos habíamos puesto al principio de la gestión, hace ya casi tres años, y hemos podido avanzar en esos objetivos; plantear nuevos, evaluarlos y haber cumplido con cada uno de ellos en todas las áreas.

  • ¿Qué hechos concretos destacarías?

Desde un comienzo dijimos que la educación sería nuestra prioridad. La apuesta a recuperar los institutos de formación docente y seguir ampliando cantidad de futuros maestros. Fue un gran esfuerzo haber recuperado los institutos Agnón y Melamed. Es un orgullo para la comunidad judía y para la educación argentina que hoy se estén formando 200 jóvenes que quieren ser maestros. Cuando comenzamos con la gestión, había solo 9 alumnos.
Me emociona ver a tantos jóvenes con vocación docente. La vocación de servicio de la institución y la vocación de educar de los jóvenes han hecho de los profesorados un verdadero hito en la historia de AMIA. Nuestro compromiso con la educación y con revitalizar la excelencia educativa es total.
Otro hecho a destacar fue el Encuentro Internacional de Educación que organizamos junto a la Organización Sionista Mundial, y en el que participaron 1.200 docentes de la Argentina y del exterior. Vamos a seguir trabajando para dar oportunidades de capacitación a los docentes.

  • En un año complejo a nivel económico y social, ¿cómo respondió AMIA ante las demandas de las personas y familias más vulnerables?

Trabajamos a diario para llevar a la acción nuestro lema institucional de reparar el mundo. En este sentido, desde el área de Programas Sociales y desde el Servicio de Empleo brindamos respuestas efectivas y concretas.
Por su funcionamiento, el centro de la calle Uriburu es un ejemplo de asistencia en todo el país por la calidad de respuestas integrales que brinda frente a distintas necesidades. Por el trabajo que se realiza en nuestro Centro de Atención Integral para Adultos Mayores hemos recibido recientemente un premio muy importante.
Si más organizaciones replicaran nuestro modelo, la vulnerabilidad en el país sería mucho menor. También hay que mencionar que, por su profesionalismo, el Servicio de Empleo es un orgullo de la comunidad y de toda la sociedad argentina.

  • ¿Por qué en el encendido de la segunda vela de Jánuca, la Fiesta de las Luminarias, hablaste del Vaad Hakehilot con tanto orgullo?

Porque demuestra que AMIA realiza una labor importante más allá de Buenos Aires. Hemos federalizado la tarea que AMIA desarrolla. Hemos impulsado un trabajo inédito con espíritu y alcance realmente federal. Desarrollamos un programa de cultura como nunca antes se hizo. Llevamos eventos culturales, actividades, obras, y cursos a cada comunidad judía del interior del país. El Vaad Hakehilot tiene una actitud receptiva y trabaja con todas las comunidades de cada localidad, esto significa un verdadero cambio de paradigma, no trabajamos con una sola comunidad de la ciudad, sino con todas. Todas son parte, todas tienen que ser parte, y ese gran tejido de comunidades que conforma el universo de vida judía es el que tenemos que seguir alentando cada día. Esa es nuestra misión y ese es nuestro objetivo. Para eso estamos en la AMIA.

  • ¿La AMIA es la representación de la comunidad?

La AMIA no es la representación de la comunidad, es la comunidad. La AMIA es la comunidad judía entendida desde el concepto de organización central clásica, un modelo que viene de Europa y que fue replicado en distintas latitudes. Es decir, una organización que acompaña y presta servicios a las personas en todo el ciclo de vida judía. Somos una entidad que tiene una central de educación judía, programas sociales para la infancia, y adultos mayores, asistencia a los más vulnerables, programas de cultura, red de empleo, propuestas para jóvenes, el superior Rabinato, los servicios de sepelios comunitarios. Por todo esto, AMIA es la comunidad judía de la Argentina.

  • El 5 de abril son las elecciones ¿Cómo transitará AMIA este período?

Con total normalidad. Las elecciones en AMIA son un verdadero ejemplo de ejercicio democrático por medio del cual, cada 3 años, los socios expresan su voluntad y compromiso eligiendo a sus representantes para el próximo período. Desde la institución se trabaja para garantizar el cumplimiento de todos los procedimientos definidos en el Estatuto, tanto para la presentación de listas de candidatos por parte de las agrupaciones, como para la participación de todos los socios que se encuentren habilitados para votar.

  • ¿Hay grieta en la comunidad?

En mi opinión, definitivamente no existe grieta comunitaria. Desde ya, somos una comunidad diversa y plural, características que nos enriquecen y que tenemos que valorar y defender. Podrán existir posturas políticas e ideológicas distintas. Es algo natural y hasta enriquecedor.
No hay que temerle a las diferencias, por el contrario, debemos tener la capacidad de construir puentes que nos permitan encontrar los denominadores comunes en los que sí estamos todos de acuerdo y que seguramente son muchísimos.
Lamentablemente un pequeño puñado de dirigentes parece decidido a instalar una grieta inexistente en la población judía, con un único propósito electoral. Es de una enorme irresponsabilidad. Como también lo es exponer esa supuesta grieta en la prensa nacional y no circunscribir cuestiones electorales al ámbito comunitario. Es verdaderamente temerario y no tiene precedentes en los 125 años de historia de la comunidad.
Como dirigentes, tenemos la responsabilidad de impulsar siempre un diálogo constructivo y jamás exponer a la comunidad. Sólo a partir del aporte de todos podemos seguir construyendo una comunidad con los cimientos fuertes de una historia maravillosa y que se proyecta hacia el futuro cada vez con más vitalidad.

DEJAR UN COMENTARIO

Please enter your comment!
Please enter your name here