Valeria Groisman, secretaria de Cultura de SHA: “Queremos que Hebraica vuelva a ser una usina de ideas”

Valeria Groisman- Hebraica
Valeria Groisman- Hebraica

Vis á Vis dialogó con Valeria Sol Groisman, quien es la secretaria de Cultura de la Comisión Directiva de la Sociedad Hebraica Argentina, donde dirige los departamentos de Cultura, Adultos y Adultos Mayores. Es Licenciada en Comunicación, periodista y docente universitaria. Cursó la Maestría en Periodismo de Clarín y la Universidad de San Andrés con una beca al mérito académico. Se refirió a las actividades de la institución durante la cuarentena, la sorpresa que le generó el uso de la tecnología por parte de los adultos mayores y su mirada hacia el futuro.

  • Vemos mucho movimiento en Hebraica. ¿Qué objetivo se plantearon?

 Queremos que Hebraica vuelva a ser un polo cultural, un actor decisivo en la esfera del pensamiento: una usina de ideas. Visibilizar nuestra tradición cultural y trazar de acá en adelante una nueva forma de vincularnos a través de la cultura, que sea accesible sin caer ni en oscurantismo académico ni en la simplificación de las redes sociales o la presunta liviandad de la pantalla compartida. Vamos por ese camino.

  •  ¿Qué se está haciendo desde Cultura durante la cuarentena?

Lo que estamos haciendo es básicamente acompañar a los socios y no socios en este tiempo de «pausa», como llamó a esta cuarentena el pensador Sergio Sinay (uno de nuestros disertantes). Pero acompañar en un sentido amplio de la palabra: creemos que este momento es propicio para pensar y repensar el (nuevo) mundo en el que vivimos e imaginarnos un futuro que sea auspicioso para todos, aunque ahora lo imaginemos más distópico que utópico. Generando nexos entre aquellos y aquellas que se dedican a reflexionar, estudiar y teorizar a partir de la realidad (y la ficción) y todas aquellas personas que se permiten dudar y cuestionar lo dado para dar lugar a nuevas interpretaciones de lo que nos pasa y lo que vendrá.

  • ¿Qué actividades ofrecen?

A principios de la cuarentena trasladamos todas las actividades, clases y talleres al online. Desde yoga hasta taller de análisis de cine, todo lo que ofrecíamos en nuestras sedes de Sarmiento y Pilar, hoy lo ofrecemos a distancia desde el campus. Esto lo logramos gracias a un gran equipo de profesionales. Y, a pesar de la situación difícil que todas las instituciones estamos atravesando, sumamos nuevas actividades: en poco tiempo arranca, por ejemplo, un nuevo taller literario con la periodista Silvina Scheiner. Tenemos funciones de cine todos los sábados a la noche y espectáculos musicales: Marina Wil, Mica Epelbaum, Dani Raijman, Pablo Novak, Adriana Szusterman para los más chiquitos y se vienen Karen Nisnik y Marcelo Birmajer en un espectáculo de narración de cuentos. También generamos contenidos para la plataforma educativa, a la cual no solo acceden nuestros socios, sino miembros de otras 14 instituciones a las que les facilitamos el acceso porque creemos que el saber debe circular, es un bien esencial. Nuestra biblioteca cuenta con cientos de volúmenes en formato digital y nuestra bibliotecaria está online para acercar lectores a los libros y libros a los lectores.

  • Además de las actividades de siempre, ¿están organizando charlas y conferencias?

Sí, en realidad las charlas y conferencias siempre formaron parte de la programación de Cultura y Adultos. Pero a partir de esta situación inédita para todos y gracias a los profesionales de nuestro campus, pudimos adaptarnos para continuar con esta maravillosa costumbre de recibir a escritores, pensadores, investigadores y emprendedores en nuestra casa, que es Hebraica, para pensar dentro y fuera de la caja. Desde que arrancó este periodo de aislamiento preventivo ya visitaron Hebraica, el pensador Sergio Sinay, la comunicadora Adriana Amado, el periodista Lalo Zanoni, el psicólogo Rafael Kichic, la doctora Mónica Katz, la experta en finanzas Sheila Harkaatz, la especialista en storytelling Paula Córdova, el médico Jorge Diener y la rabina Sarina Vitas, el profesor Sergio Herzog y el director para Latinoamérica del Centro Wiesenthal, entre muchos otros. Y nos enorgullece que esto ocurra desde la Argentina hacia el mundo y desde el mundo hacia la Argentina: tenemos oradores y público de todo el mundo. La convocatoria es muy buena, con entre 50 y hasta 300 participantes por charla, y tanto los disertantes como el público se sienten muy cómodos y agradecidos con esta nueva modalidad.

  • ¿Qué ocurre con los adultos mayores, que tal vez no están tan familiarizados con la tecnología?

Es increíble lo que está pasando. Cuando llegó el momento de cerrar las puertas de nuestra institución, creimos que nuestro grupo de adultos mayores no se sumaría masivamente a las propuestas a distancia. De hecho, esa era nuestra mayor preocupación y por eso diseñamos estrategias para estar cerca de esos socios a través del teléfono, el mail o el whatsapp.

Pero la realidad nos sorprendió: muchos más de los que creíamos se sumaron a las actividades online. De hecho, son un público muy activo y fiel. Sabemos que, para algunos, que están solos, nuestras actividades son eventos centrales en su cotidianidad. Un trabajo adicional que estamos haciendo es comunicarnos con todos ellos para detectar situaciones de vulnerabilidad y acompañarlos de distintas maneras. Ellos saben que cuentan con nosotros y nosotros estamos pendientes de ellos.

  • ¿Cómo piensan la salida de la cuarentena?

 Respecto de cómo saldremos de esta cuarentena, todos sabemos que la salida será progresiva. Y también gradual será el ingreso a una nueva “normalidad” en nuestra institución. Creo que por un tiempo convivirán las actividades online con las presenciales en grupos pequeños y respetando medidas de aislamiento y cuidado. Pero lo que me parece importante es que estoy casi segura de que las actividades a distancia se instalaron como una maravillosa costumbre en nuestra institución. Y, lo que más me emociona como secretaria de Cultura de la institución -y como amante y defensora de la cultura como base para todo lo demás- es que esta situación inédita nos está permitiendo devolverle a Hebraica el impulso que la erigió hace muchos años como una institución culturalmente relevante dentro de la sociedad argentina. Hoy, muchos autores, pensadores y artistas saben que Hebraica es un buen espacio para mostrar lo que hacen. Quieren ser parte de la movida cultural SHA.

  • ¿Y el futuro?

Desde Hebraica Argentina estamos convencidos de que el futuro lo construimos entre todos. Somos protagonistas activos de nuestro porvenir. Por eso desde el comienzo de este período de aislamiento en la comisión directiva nos preguntamos cómo podíamos acompañar a nuestros socios, pero a la vez integrarnos a la sociedad en su conjunto. Iniciativas como el campus y el hospital de campaña son claros ejemplos de nuestra actitud proactiva frente a la situación que estamos viviendo.

Hace poco leía un libro maravilloso titulado “Gran Hotel Abismo, biografía coral de la Escuela de Frankfurt”. Allí el autor cita a Walter Benjamin en «Tesis sobre la filosofía de la Historia»: «Se sabe que a los judíos les estaba prohibido escrutar el futuro». Decía Benjamin que la Torá nos instruía en la rememoración. Yo creo que Benjamin está equivocado. Los judíos recordamos, tenemos memoria, por supuesto; pero si hay algo que nos caracteriza es que somos un pueblo que siempre mira hacia el futuro. La superación de la Shoá, la construcción del estado de Israel y el desarrollo tecnológico que hoy se ve allí y que ha convertido al país en una start up nation son buenos ejemplos de ello. En Hebraica sabemos que recordar es vital para honrar a nuestros antepasados y seguir unidos como pueblo, pero que proyectar hacia el futuro es lo que nos permitirá pensar en un mañana.

 

 

 

 

 

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