Cuidemos a los dirigentes voluntarios. Por Gustavo Szpigiel

Banderas de Israel - Cuidemos a los dirigentes voluntarios.
Banderas de Israel - Cuidemos a los dirigentes voluntarios.

Cuando uno menciona la palabra Azkan está hablando de un dirigente voluntario. Aquel que le entrega su voluntad, tiempo, horas, días y semanas enteras a una institución, templo o comunidad.

El dirigente voluntario es el “alma” de esos espacios. No recibe dinero por sus acciones y muchísimas veces debe aportarlo.

Actúa por amor, compromiso y responsabilidad quitándole tiempo a su familia, amigos, estudios u obligaciones laborales.

Los dirigentes son los principales responsables de conseguir los recursos necesarios para el sostenimiento de todas las prestaciones, de planificar los objetivos, de contratar a los profesionales y de procurar el funcionamiento de la institución. Esos son algunos de los valores del rol del Azkan.

En los últimos días se conoció una carta que le envió Mercaz Olamí a la representación de Mercaz en Argentina. En la misma los rabinos firmantes desconocen a la conducción actual y mencionan los nombres de DIEZ dirigentes. Literalmente los expulsa. Diez dirigentes que le han entregado voluntad, tiempo, horas, días y semanas enteras a su movimiento. En resumen: los cuatro rabinos firmantes deciden expulsar a voluntarios.

Leer más: Fuerte respuesta de la Comunidad Weitzman a los Rabinos Mauricio Balter y Marcelo Rittner del Movimiento Masortí

No vamos a profundizar en la interna de esta movida. El motivo que aducen en la carta es que “tras los resultados en la reciente elección de delegados al 38° Congreso Sionista Mundial, en las que se alcanzó el cero de mandatos y representación del Movimiento Conservador/Masortí, ya no reconocemos a la actual conducción de MERCAZ Argentina”.

Es evidente que esto no es así, ya que con ese mismo criterio tendrían que haber expulsado a las conducciones de otros países que consiguieron los mismos mandatos que Mercaz Argentina y esto no sucedió. Pero dijimos que no ingresaríamos en la interna, aunque estamos convencidos que por este motivo no se debería echar a ningún dirigente.

Exponer y escrachar públicamente con nombres y apellidos a dirigentes voluntarios habla más de quienes escribieron, firmaron y apoyaron esa carta que de los mencionados.

Sorprende que aún no hayan salido todos los dirigentes de las distintas organizaciones a repudiar que se hayan expulsado Azkanim. Seguramente en las próximas horas habrá más cartas públicas como las de Unidad Comunitaria solidarizándose con los colegas.

Las organizaciones, instituciones y templos tienen que ser dirigidas por Azkanim y ejecutadas en conjunto con los profesionales. Así fue siempre y así tiene que ser.

No se trata de desconocer los beneficios que los profesionales pueden brindar. Por el contrario, el rol del profesional es fundamental en las instituciones. Se trata de que los Azkanim aprovechen la idoneidad de los especialistas que contratan en beneficio de la comunidad toda. Y eso, sólo se logra conduciendo firmemente los destinos de su Kehilá.

Lo que no podemos permitirnos es que diez dirigentes (entre los que hay brillantes voluntarios de la comunidad judía argentina) sean expulsados de un movimiento.

Escuchamos muchas veces que no hay renovación en la dirigencia. Que siempre están los mismos. Que no se acercan los jóvenes.

¿Qué ejemplo se les está dando a los jóvenes que hay que convocar si desde el cómodo sillón detrás de un escritorio se expulsa a diez dirigentes?

La comunidad debe integrar, no expulsar.

En estos tiempos necesitamos a todos los dirigentes. A los de Buenos Aires, a los del interior del país que luchan día a día por mantener en pie su comunidad, a todos.

Cuidémoslos. Son necesarios. Siempre.

Gustavo Szpigiel – Director de Vis a Vis

 

DEJAR UN COMENTARIO

Please enter your comment!
Please enter your name here