Israel: 4917 denuncias en un día por violar la cuarentena

Policía e inspectores se encuentran con excusas sorprendentes de israelíes que circulan por las calles, pese al confinamiento
Policía e inspectores se encuentran con excusas sorprendentes de israelíes que circulan por las calles, pese al confinamiento

4917 denuncias son las que hubo ayer en Israel por violar la cuarentena. La policía y los inspectores se encontraron con excusas sorprendentes. Desde una persona que iba a rezar en el mar hasta un maestro que filmó un video sobre el calentamiento global.

A su vez, la cantidad de personas infectadas por coronavirus continúa aumentando y batiendo récords en el tercer confinamiento durante la pandemia

Por su parte, de las 4917 denuncias, se registraron 3193 denuncias por abandono de un lugar de residencia con un propósito o acción ilegal. También, incluye 1308 denuncias por no llevar máscara, 96 por infracciones a la obligación de aislarse, 83 por diversas infracciones de negocios. También, 187 denuncias por permanecer en un lugar público cuyas actividades están prohibidas.

Esta mañana, Yedioth Ahronoth, presentó algunas de las excusas de los israelíes, que están tratando de evadir la multa en violación de las regulaciones.

En un puesto de control cerca del mar en Rishon Lezion, uno de los inspectores de la compañía de seguridad del municipio preguntó a uno de los conductores: «¿Qué hizo en el mar?» Y le respondió: «Trabajo en Bat Yam, vine a rezar».

El inspector aclaró al conductor: «Señor, no hay sinagoga en el mar». Pero el conductor insistió: «Estoy frente a D»s. Me paré en el mar y le recé».

No se le permite salir de la casa», agregó el inspector, y el conductor estaba tranquilo: «Quería estar frente a D»s solo en el mar. Finalmente, el inspector renunció a la multa: «Ve a casa y deja que tus oraciones se hagan realidad».

Según los inspectores, la excusa más utilizada es para ir al dentista, en segundo lugar la panadería, y en tercer lugar: «Hicimos deporte».

En comparación con las excusas, hay personas que dicen la verdad y no pagan la multa. «Ya no puedo estar en casa», dijo una de las mujeres desde el vehículo. «Le pedí a mi esposo que me llevara». El esposo, que conducía el vehículo, confirmó las palabras de su esposa y el inspector los dejó ir.

Una de las excusas originales fue la de una mujer, que les dijo a los inspectores: «Soy maestra y mañana hablo con los niños sobre el calentamiento global, así que les filmé un video corto sobre el mar».

En tanto, en un puesto de control a la entrada del asentamiento de Rechasim, la policía descubrió ayer a un menor en régimen de aislamiento, que se encontraba en el vehículo con su madre, hermano y niñera. Los agentes de policía multaron a la madre con 5.000 shekels por violar la obligación de aislamiento y exigieron que regresara a casa con el menor.

Vía Ynet

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