La definición de banalización del Holocausto es difusa e incluye diferentes aspectos en torno a la universalización de la Shoá en la memoria colectiva y a las referencias por diferentes medios que la minimizan, distorsionan, mal utilizan y malinterpretan.
En ocasiones tiene que ver con un claro intento de atacar al Holocausto, ya sea a través de la minimización de su impacto, del número de sus víctimas, de la puesta en duda de la condición de los judíos como víctimas, de que “no fue tan terrible o tan malo”, de la reivindicación de organizaciones y figuras colaboradoras de los nazis, del mal uso intencional de los conceptos como Holocausto, Auschwitz, capo, etc.
El fenómeno de la banalización es reciente y creciente, dado que cada vez más son las personalidades que recurren al fenómeno del Holocausto-Shoá para argumentar, graficar, insultar y adjetivar. Esta realidad sería, en parte, el resultado de una lucha histórica por dar a conocer e instalar la memoria de la Shoá en la consciencia colectiva.
La sobreutilización de lo que invoca la tragedia del Holocausto, requiere ser analizada y debatida por quienes dirigimos instituciones de la comunidad judía en todo el mundo.
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Por ejemplo, la Alianza Internacional para la Recordación del Holocausto (IHRA) incluyó como uno de sus objetivos el combate de la distorsión y banalización a nivel global.
La reiteración absurda y al infinito, le quitan el peso a las palabras y a sus significaciones.
En ese sentido, y por el alarmante aumento de esas expresiones, la DAIA abrió un debate interno, que contó con las voces de expertos en la temática de la Shoá y los modos de su transmisión, para contar con diversas perspectivas que permitan desarrollar estrategias consensuadas que permitan reaccionar de forma eficiente y selectiva a las expresiones de banalización que sean consideradas relevantes.
Lic. Víctor Garelik – Director Ejecutivo de la DAIA.

