Las Fuerzas de Defensa de Israel publicaron los resultados de su indagatoria sobre la captura de la base de Nahal Oz por terroristas de Hamás el 7 de octubre.
El informe concluye que las FDI no cumplieron con su misión de proteger la base y las vidas de los 162 soldados que se encontraban allí durante el ataque. Reveló que la captura de Nahal Oz estuvo directamente relacionada con el desacato y la negligencia de toda la cadena de mando del Comando Sur de las FDI, la División de Gaza y la Brigada de Gaza del Norte, que no defendieron una base militar capaz de resistir el ataque de Hamás.
Según el informe, los comandantes son directamente responsables por este resultado, que causó la muerte de 53 soldados, incluida la soldado de vigilancia Noa Marciano, que fue asesinada en cautiverio en Gaza.
Diez soldados, hombres y mujeres, fueron secuestrados de la base. “Este es uno de los mayores fracasos del 7 de octubre”, dijo el coronel Ido Kass, quien dirigió la investigación. “La base militar enfrentó a una serie de terroristas en la primera oleada, y debería haber sido capaz de manejarlos. Este es un grave fracaso sistémico”, agregó.
A las 6:29 a.m. del 7 de octubre, había 162 soldados israelíes en la base de Nahal Oz, incluidos 90 soldados de combate armados. A pesar de las advertencias de infiltración durante ese fin de semana, y a pesar de que es la base militar más cercana a la Franja de Gaza, solo 850 metros de Jabalya, los comandantes no colocaron guardias en los puestos occidentales frente a Gaza.
La puerta de entrada a la base, que no daba a Gaza, estaba completamente desprotegida. Otro soldado del comando estaba sentado cerca de la armería, desarmado. Esa mañana, las fuerzas en la base no implementaron el “procedimiento de preparación para incursiones al amanecer” como se requiere, y debido que era un día festivo, muchos soldados salieron a casa, por lo que la preparación de alerta era limitada, reportó Enlace Judío.
Durante la guerra, las fuerzas de las FDI en la Franja de Gaza descubrieron abundante material de inteligencia sobre el ataque de Hamás a Nahal Oz. En un plan llamado “Muro de Jericó”, Hamás se refirió a Nahal Oz como una de las bases clave que conducirían al éxito del ataque, y desarrolló un plan de “alto nivel” similar a cómo las FDI se preparan para operaciones especiales más sensibles.
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Hamás construyó una réplica de la base de Nahal Oz en Gaza, y la utilizó regularmente para entrenar a sus operativos. Mediante el uso de drones, herramientas de vigilancia y seguimiento de las redes sociales, Hamás reunió detalles personales sobre las soldados de vigilancia y comandantes como dónde dormían, en qué refugios entrarían los combatientes y dónde estaban posicionadas las soldados.
Los terroristas que atacaron la base sabían exactamente el número de soldados presentes y el tiempo que tardarían en llegar los refuerzos en caso de una infiltración.
Hamás también determinó el grosor del muro de la base y la cantidad de explosivos necesarios para atravesarlo. Supuso que podría sorprender al ejército israelí y llegar a Nahal Oz en menos de 15 minutos, estimando que las FDI no podrían repeler el ataque y que otras fuerzas en camino hacia los puestos y bases no recibirían actualizaciones de la situación.
Dos de las unidades de élite de la fuerza Nukhba de Hamás irrumpieron en la base, exactamente como había previsto el plan de contingencia de la Brigada del Norte de las FDI en julio de 2023. Sin embargo, la brigada y la división nunca habían practicado la defensa de la base en base al escenario previsto. Aunque Hamás ya había pasado la orden a los batallones Nukhba el viernes por la noche, y muchas personas se habían sumado al círculo secreto interno, tanto el ejército israelí como el servicio de seguridad Shin Bet seguían sin estar al tanto de sus planes.
Familiares de los soldados caídos en Nahal Oz se manifiestan cerca de la sede de las FDI en Tel Aviv, en agosto. Crédito: Moti Milrod
Según la investigación de las FDI, los terroristas llegaron a Nahal Oz en tres oleadas principales. Un total de 215 terroristas participaron en la captura de la base. La primera oleada incluyó a unos 65 combatientes de Nukhba en dos batallones, que se infiltraron cerca de la base a las 6:30 a.m., al amparo de intensos bombardeos de cohetes dirigidos contra puestos y bases. En Nahal Oz, no había un procedimiento establecido para confrontar el fuego de cohetes, y los soldados de la base corrieron hacia los refugios sin equipo y parcialmente vestidos, tal como había previsto Hamás.
Las soldados de vigilancia que estaban en la sala de operaciones identificaron a los terroristas antes de que atravesaran la valla y transmitieron lo que ocurría en tiempo real a las fuerzas sobre el terreno. Entre otras cosas, las observadoras informaron de la violación de la valla fronteriza en forma de “reloj de arena” y de decenas de terroristas que se dirigían hacia territorio israelí. Aproximadamente 40 minutos después del ataque, las observadoras se vieron obligadas a abandonar sus posiciones y, a partir de ese momento, no hubo nadie que informara a las fuerzas israelíes.
A las 8:45 a. m., una segunda oleada de terroristas de Nukhba llegó a través de los campos. Se envió un helicóptero de combate al lugar, pero no logró tomar control de la situación y unos 50 terroristas más se unieron al ataque. Aproximadamente una hora después, llegó una tercera oleada de aproximadamente 100 terroristas, que ayudaron a completar los secuestros, asesinatos e incendiaron la base.
A las 11:58 a.m., se informó que el cuartel general de operaciones de la base había sido incendiado. En ese momento, varios comandantes intentaron repeler el ataque a la base, pero se trataba de iniciativas personales de los comandantes y soldados en el terreno. El alto mando ignoró la situación en la base y centró su atención en lo que estaba ocurriendo en las comunidades fronterizas y en las carreteras.
La investigación detalla la captura de la base, minuto a minuto. Menciona que el equipo de combate estaba bajo llave y que las fuerzas sólo tenían una ametralladora ‘Néguev’ y las armas personales de los soldados. El informe destaca que los muros de la base impidieron que los soldados vieran lo que estaba sucediendo detrás de ellos, y dos rastreadores se marcharon sin informar a nadie. Otro rastreador de las FDI, Ibrahim Kharouba, protegió a los soldados presentes.
Además, según el informe, los oficiales del Estado Mayor armado no se unieron a los combates y permanecieron en la base y en los refugios, mientras que el comandante de un batallón de la Brigada Golani abandonó la base al comienzo del ataque y recién comenzó a regresar aproximadamente una hora después. La Fuerza Aérea no entendió lo que estaba sucediendo en la base, disparó contra el campo de futbol y no tuvo un impacto significativo en la situación.
A las 8:20 a.m., los terroristas habían logrado capturar Nahal Oz, incluido el refugio donde se encontraban 31 mujeres soldados, solo seis de ellas armadas. La capitana Eden Nimri vigilaba una de las dos entradas del refugio, mientras que cuatro de sus soldados estaban en la otra entrada. Cuando el primer terrorista entró en el refugio, las mujeres soldados abrieron fuego contra él. En ese momento, los terroristas dispararon y lanzaron granadas de humo, lo que ayudó a 14 de las mujeres soldados a escapar del refugio. Nimri se quedó en la entrada y luchó hasta que se le acabaron las municiones. Uno de los terroristas intentó arrebatarle el arma de las manos y ella se defendió, pero él la mató de un disparo.
Una vez que los terroristas completaron su matanza en el refugio y secuestraron a las mujeres soldados, continuaron buscando a las que habían huido a las habitaciones. Otro dron de las FDI vio a los terroristas y les disparó. Los terroristas entonces huyeron de dos habitaciones donde se escondían mujeres soldados. Sin embargo, lograron entrar en la tercera habitación, donde dispararon a tres mujeres. Alrededor de las 7:40 a.m., los terroristas también alcanzaron a los cinco operadores de globos de observación que estaban en el puesto y los mataron.
El informe elogia las acciones del rastreador de las FDI, Kharouba, que intentó liderar una batalla defensiva en la sala de operaciones. Según el informe, la fuerza que comandaba eliminó a al menos ocho terroristas, mientras que los oficiales armados en la sala de operaciones no combatieron, junto con las soldados de vigilancia, que estaban desarmadas y no estaban entrenadas para el combate.
Cuando los terroristas gritaron a los que estaban en la sala de operaciones que se rindieran, Kharouba informó a las mujeres soldados que no tenía intención de rendirse. “Será el mayor honor de mi vida morir por ustedes y por el Estado de Israel“, dijo.
A medida que pasaba el tiempo, el fuego en la sala de operaciones se hizo más intenso y el humo asfixió a los que estaban adentro. Cuando finalmente se abrió la puerta de la sala de operaciones, los oficiales huyeron, dejando atrás a las soldados de vigilancia, que perecieron. Otro oficial en la sala de operaciones, Nimrod Eliraz, salió por la ventana y regresó con un extintor de incendios en un intento de salvar a las soldados que estaban dentro.
En total, había 22 soldados en la sala de operaciones de Nahal Oz, siete escaparon por la ventana y 15 murieron, incluidos oficiales de la Brigada Golani, sargentos de operaciones de la Brigada del Norte de Gaza y soldados de vigilancia. El informe muestra que las fuerzas de rescate llegaron a la base alrededor de las 13:35 horas y terminaron de limpiarla de terroristas a las 17:00 horas.
La investigación también reveló que el trato a las víctimas del ataque y a sus familias en los días posteriores al 7 de octubre se hizo sin sensibilidad y dañó a las familias y la dignidad de los caídos. El informe enfatiza que “junto a las fallas sistémicas, es notable la valentía de los soldados que se enfrentaron a una situación imposible”.
La investigación concluye que “la batalla por Nahal Oz representa un fracaso doloroso y es nuestro deber enfrentar este fracaso con los ojos bien abiertos y con coraje. Su resultado es inaceptable y, sobre todo, refleja una grave falla sistémica para hacer frente a un ataque a la base”.


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