Un ataque con explosivos contra la base aérea Marco Fidel Suárez, en Cali, dejó al menos seis personas muertas y más de 50 heridas, en un hecho que reaviva la violencia en la tercera ciudad más poblada de Colombia. El atentado, perpetrado con cilindros bomba lanzados por desconocidos, ocurrió en la tarde del jueves y afectó no solo a la instalación militar sino también a barrios residenciales cercanos.
El presidente Gustavo Petro señaló como responsables a las disidencias de las FARC comandadas por Iván Mordisco, en particular al frente Carlos Patiño, activo en el departamento del Cauca. “Después de la derrota producida a la columna Carlos Patiño con la pérdida de buena parte del cañón del Micay, tenemos una reacción terrorista en Cali con dos civiles muertos”, escribió en X, antes de que la cifra de víctimas se elevara a seis. “El terrorismo es la nueva expresión de las facciones que se dicen dirigidas por Iván Mordisco y que se han supeditado al control de la junta del narcotráfico”, añadió.
El alcalde de Cali, Alejandro Eder, calificó el hecho como un “atentado narcoterrorista” y anunció una recompensa de hasta 400 millones de pesos (unos 90 mil dólares) para quien aporte información sobre los responsables. La logística del ataque coincide con los patrones del frente Carlos Patiño, que en marzo pasado llevó a cabo ocho ofensivas simultáneas en el Cauca mediante motobombas, ráfagas de fusil y drones cargados con explosivos.
Uno de los cilindros impactó en el antejardín de una vivienda en Villa Colombia, barrio vecino a la base aérea, generando pánico entre los residentes. La Policía acordonó la zona tras detectar otro camión con cilindros bomba, aunque posteriormente descartó que estuvieran cargados.
El ataque vuelve a poner a Cali en el centro de las preocupaciones por seguridad. La ciudad fue sede de la COP16 a inicios de 2024, cuando el Estado Mayor Central de las disidencias había amenazado con acciones violentas. Si bien entonces el evento transcurrió sin incidentes, el atentado de este jueves expone nuevamente las vulnerabilidades de una capital rodeada por zonas de conflicto armado.
Petro también elevó el reclamo a nivel internacional: “El gobierno considera aquí y le pide al mundo que considere a la junta del narcotráfico como una organización terrorista, y a sus bandas armadas en el Cauca, Guaviare, Antioquia y el Caribe colombiano”. El mandatario aseguró que dicha estructura, con sede en Dubái y compuesta por narcotraficantes de distintas nacionalidades, estaría detrás no solo del ataque en Cali sino también del reciente atentado contra el senador Miguel Uribe Turbay.
El balance de víctimas podría aumentar en las próximas horas mientras continúan las tareas de rescate y asistencia en la zona.

