Masacre 7.10 . Por Rodrigo Ojeda

Masacre 7.10. Por Rodrigo Ojeda
Masacre 7.10. Por Rodrigo Ojeda

Tras dos años del ataque terrorista e inhumano, existe un antes y un después en el fanatismo y la violencia. La realidad superó la ficción en Israel y el mundo. El horror sobrepasó las fronteras, el asombro y la paz. La condena a lo sucedido no ha sido unánime en el mundo libre, algunos siguen creyendo que, por acción y omisión, es legítimo eliminar a los judíos. ¿Qué pasó ese día? El 7 de octubre de 2023, el baile, la música y el festival se mezclaron con los estruendos de los cohetes, la incertidumbre y el miedo. Correr, huir y sobrevivir fueron las decisiones instintivas del momento. El ataque perverso y planificado por Hamás estaba en ejecución. Los jóvenes participantes corrieron en distintas direcciones en medio del caos y el pánico, esquivando a los captores y las balas, era una cacería. “Ellos sólo querían bailar, pero de repente la música se apagó, todo lo que siguió fue terror y sufrimiento”.Los testimonios de los sobrevivientes son increíbles y nos recuerdan que la barbarie sigue presente bajo banderas siniestras y una narrativa que cautiva riesgosamente.

“Me tomaron entre cuatro” de los brazos y las piernas. Fui arrastrada por el piso de la casa hasta un tractor. Los disparos eran infinitos y nos acompañaron en todo momento. En el cautiverio estuve sin agua y sin comida. Estuve encerrada en una casa sin luz, me mantuve escribiendo para contarle a mis bisnietos y al futuro. Ofelia estuvo 53 días secuestrada. “Estaba en el festival de Nova”. Los misiles fueron la primera señal. Nos pidieron evacuar, pero los disparos estaban en todas partes. Corrimos y tratamos de arrancar. Fui capturado en una carretera. Llegué a un túnel y fui encerrado en una celda pequeña. Estuve en la oscuridad sin comida, pero no me rendí ya que me sostuve desde la fe. Omer fue rehén durante 505 días. En el presente y en cauterio permanecen 48 secuestrados, vivos y muertos, que Hamás utiliza como trofeo de guerra, además de chantaje en las negociaciones y terror psicológico con sus enemigos. El informe Dinah es contrario a la desmemoria y al negacionismo de las causas selectivas. La investigación es “evidencia contundente de violencia sexual planificada durante la masacre del 7 de octubre”. El atacante aplicó “una estrategia de terror deliberada” y premeditada a través de violaciones grupales, mutilación genital, asesinatos tras violaciones, necrofilia, desnudez forzada y humillaciones públicas, grabaciones y exhibiciones con el objetivo de deshumanizar a las víctimas durante y después del 7 de octubre. Marcas confirmadas por peritos y especialistas. Hayvoces silenciadas y traumatizadas que no han sido defendidas en las marchas de la decadente cultura identitaria de occidente.

El fin de la guerra está cerca, el plan “ofrece una salida concreta: terminar la guerra, liberar a los secuestrados, el desarme de Hamás y abrir un camino hacia una paz duradera para israelíes y palestinos”. La ratificación está pendiente y dependiente,una paradoja en el conflicto iniciado por Hamás.La firma faltante es la de la organización terrorista contraria a la paz y la convivencia en la región. La población civil merece una paz garante de la dignidad humana y ajena a la narrativa del terrorismo.

“Chile no puede permanecer en silencio”, es necesaria una “diplomacia responsable” y apoyar el plan de paz.Desdela franja al suroeste del conflicto, jamás debemos olvidar la masacre del 7.10 ejecutada por Hamás. En Israel y la diáspora, siguen contando los días, la espera está representada en ese lazo amarillo de liberación, reencuentro y esperanza. En paralelo, el pueblo judío participa del día más sagrado del año, el Día del Perdón o Iom Kipur. Un momento de “silencio, reflexión y reconciliación”, en tiempos de intolerancia, individualismo y antisemitismo. Es nuestro deber combatir la amnesia histórica y la hipocresía actual. Recuerda el 7 de octubre.

Por Rodrigo Ojeda (profesor de Historia)